El regreso

  • Fernando Rojas Cristerna

Así estaba destinado, nadie podía evitarlo,  los conocedores de la política poblana lo tenían presagiado, solo algunos cuantos argumentaban  que su regreso nunca se  daría, ya que de hacerlo se expondría  a ser acusado de cualquier cosa, según  la moda impuesta  por quien  gobierna actualmente el estado de Puebla.

El  regreso de Mario Marín a la vida pública ha demostrado que  en verdad  nunca estuvo lejos, que su estructura sigue en pie y que si alguien sigue teniendo influencia en su partido es el, lo  que ha quedado  comprobado con el retorno de quienes decían ser sus mortales enemigos que hoy acuden prestos a besar su mano en una imagen muy propia de la novela El Padrino.

Sus sucesores partidistas nunca dieron la talla, nunca alcanzaron el tamaño de su figura, jamás lograron tener su influencia, y en sus inútiles esfuerzos por intentar dominar la política interna del PRI lo único que lograron fue fraccionarlo para  terminar poniéndolo al servicio del  gobierno estatal.

Las crónicas de los diarios lo refieren: aplausos, gritos a favor, saludos sonoros al puro estilo priista, todos queriéndose tomar la foto con el célebre personaje, sus ex enemigos apresurándose  a  saludar confesando que nunca hubo tal enemistad  sino solo pequeñas diferencias.

Así  Mario Marín y el PRI poblano anuncian que han regresado, que vienen por  todo, que no volverán a ser jamás comparsas de su proverbial  adversario, de  ese que procede del  mismo palo, que sabe sus debilidades, pero que sobre todo conoce  cuál es su precio lo que ha permitido derrotarlo en las últimas jornadas electorales.

Lo más curioso de todo esto es que el regreso del ex gobernador parece no  haber provocado revuelo en sentido negativo, sino que ha dejado en los priistas poblanos la sensación de fortaleza que les permite sentir que el próximo año si serán verdadera oposición  a la alianza pluripartidista que gobierna el estado y que empieza a mostrar vestigios de división principalmente por el lado del PRD y de los grupos panistas tradicionales, dudando de la participación del PANAL de la maestra Esther que sin duda se colocara del lado del mejor postor que por esta vez será el gobierno federal.

Opinion para Interiores: