El principal problema ambiental poblano

  • Juan Manuel Aguilar

En una charla que sostuve con estudiantes de la carrera de ingeniería ambiental hace unos días, se me formuló la pregunta sobre cuál sería, en mi opinión, el problema ambiental de más alta prioridad en el estado de Puebla y cuáles otros le sucederían en importancia.

La pregunta surgió después de ellos expusieron sus inquietudes por la contaminación de las aguas superficiales; la escasez del recurso para satisfacer las demandas urbanas e industriales; la contaminación del aire en zonas urbanas; la contaminación del suelo por vertido no controlado de residuos y por uso indiscriminado de químicos en los cultivos; pérdida de superficies boscosas por avance de las fronteras agrícola y urbana, tanto como por explotación no controlada; pérdida de suelo fértil por procesos erosivos; las presiones de las concesiones mineras sobre los ecosistemas poblanos; y el aumento en la vulnerabilidad de la población por riesgos naturales, sobre todo los asociados al cambio climático. Están muy enterados de su tema.

Probablemente los muchachos esperaban con mi respuesta obtener elementos suficientes, para elaborar su “tabla de posiciones” del costo social y económico poblano, por detrimento de los componentes ambientales como el agua, el aire o el suelo, porque entre otras justificaciones de su interés, para ellos significaba poder identificar los espacios de oportunidad laboral regional y local donde insertarse al término de sus respectivos cursos profesionales.

Sin embargo, opiné que sin apartar la importancia que cada uno de los componentes ambientales por sí mismo demanda, el problema de más alta prioridad padece el estado de Puebla en materia ambiental, es la indiferencia mostrada por la administración pública estatal para aceptar su responsabilidad en los procesos de agotamiento de los recursos naturales y el deterioro de la calidad del ambiente en el territorio poblano, a pesar de ser factores que determinan la calidad de vida de los habitantes y su competitividad.

Era de esperarse que los estudiantes se interesaran en las razones de mi afirmación, pues ellos entienden que su futuro profesional depende de los niveles de eficiencia en la función de vigilancia de las autoridades ambientales. En otras palabras, sino hay autoridad ambiental que exija cumplimiento normativo, no habrá demanda social de los cuadros técnicos y profesionales ambientales que actualmente se forman en las instituciones de educación superior del estado de Puebla.

Recordé a los estudiantes que sólo a través de límites en el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, es como podemos mantener equilibrio en las relaciones sociedad-naturaleza. Romper el equilibrio pone en riesgo a la población. Los límites están ya contenidos en las leyes, reglamentos y normas oficiales en materia ambiental, sólo que además de la voluntad social, se requiere una firme actitud de vigilancia gubernamental en su oportuno y formal cumplimiento.

A la pregunta sobre cuál debiera ser el primer tema a atender por el gobierno estatal, si se interesara en el tema, opiné que sin duda sería informar o ayudar a conocer a cada municipio, de la condición ambiental existente en su territorio, para que cada uno haga suyo el problema y participe en su seguimiento.

El gobierno estatal está obligado a conocer la situación. La ley ambiental estatal establece que es de su competencia la expedición del informe anual del medio ambiente y su puesta a disposición del público, pero esta disposición a legal no se cumple y por lo tanto la sociedad está informada sobre el tamaño del problema ambiental integral ni desagregado por componente y zona territorial. Tampoco se conoce aunque se intuye, el tamaño del esfuerzo técnico y económico requerido para administrar tan desconocido problema y pues así, tampoco se sabe cuál es el tema ambiental más urgente y cuál el de mayores costos.

Les sugerí que el horizonte para el desarrollo de su futuro desempeño profesional, podrían visualizarlo en los mismísimos espacios soslayados por la función ambiental estatal. El truco está en comparar lo que espera la ley estatal que haga el gobierno y lo que no está haciendo. Es un mundo.

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Juan Manuel Aguilar

Consultor independiente e Ingeniero en Ecología. Cuenta con una maestría en Estudios Regionales de Medio Ambiente y Desarrollo, y es Doctor en Medio Ambiente y Territorio. Ha sido Presidente del Colegio de Profesionales en Medio Ambiente y Desarrollo, A.C., Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Ecología del Estado de Puebla e integrante del Consejo Ciudadano de Ecología del Municipio de Puebla.