La tasa de interés del peso mexicano se aumenta para hacer atractiva su compra, acumular reservas en dólares, sin embargo, la economía nacional se debilita y el crecimiento se frena.
El Banco de México elevó la tasa de interés a 7.75 por ciento, como medida para mitigar la inflación, que el INEGI actualizó en 7.88 por ciento, el índice más alto en 21 años