Altos mandos militares maniobraron para tratar de exculpar a las fuerzas armadas del caso Ayotzinapa, revelan comunicaciones internas que han salido a la luz con el hackeo de millones de archivos realizado por el colectivo Guacamaya.
Ayotzinapa se ha abierto como una grieta en la realidad mexicana que ha develado la crisis de desaparición y la falta de respuestas por parte de los organismos públicos