Este espacio está dedicado a analizar y comentar cuestiones de la clase política, sin embargo, el clamor de vecinos de la colonia “El Cerrito”, nos obliga a dar voz a aquellos atribulados habitantes que se ven agobiados por los problemas que provoca la actividad de la Universidad del Valle de Puebla, como: Multiplicación de estanquillos, invasión de alumnos en calles que utilizan para jugar futbol, obstrucción de entradas a cocheras, escenas inmorales entre parejas de novios y el exagerado escándalo que provocan estudiantes en sus tertulias en la vía pública.
Es así como la paz y tranquilidad que disfrutaban los habitantes de la zona se vio alterada con la llegada desde hace varios años de la Universidad del Valle de Puebla, que inició con un edificio y conforme pasó el tiempo, los espacios educativos se fueron multiplicando, al grado de que una buena parte de la colonia “El Cerrito”, al igual que la UPAEP en el barrio de Santiago, es parte ya de la UVP.
Lo raro de todo esto es que la colonia “El Cerrito” se creó para uso habitacional, sin embargo, al señor Jaime Yllescas López, rector de la Universidad del Valle de Puebla, que hace algunos ayeres surge como una modesta universidad, que en sus inicios funcionó en casas particulares, allá en la colonia El Mirador, luego en la 25 Poniente y después en la 10 oriente, entre 2 y 4 norte, todas ellas con carencia total de estructuras propias para la recreación de actividades deportivas y culturales de los jóvenes. Ahora con grandes edificios y numerosa población estudiantil, ha sumido a la colonia en una verdadera anarquía.
La proliferación de mini negocios con venta de comida y cafeterías han proliferado como consecuencia de la demanda que tienen por parte de los jóvenes, la carencia de estacionamientos, amplios y suficientes, obliga a estudiantes a dejar sus vehículos en la vía pública, muchas de las ocasiones, invadiendo cocheras. Otro de los problemas es la falta de espacios deportivos, lo que empuja a los alumnos a jugar en la vía pública, por ello el escándalo se torna insoportable, además del peligro al que se exponen los estudiantes y el consecuente entorpecimiento del tráfico vehicular .
Las protestas de los vecinos ante las autoridades municipales no han tenido eco. Su clamor para que los directivos de la Universidad del Valle de Puebla frenen la anarquía se ha diluido, supuestamente por fuertes intereses. Sin embargo, tienen confianza que a un escaso mes de que concluya la presente administración de Eduardo Rivera, haya alguna acción por parte del Ayuntamiento para obligar a directivos de la UVP crear espacios de estacionamiento y lugares recreativos.
La extrañeza de los vecinos es también porque las autoridades educativas estatales, han otorgado permisos de expansión educativa, cuando no cumplen con la normatividad y probablemente con la calidad educativa. Señores representantes de la SEP y Comuna, es momento de que escuchen la voz popular de los atribulados vecinos de la colonia “El Cerrito”….Cosas de la vida. SALUCITA DE LA BUENA.
