Que no mientan con terminar la corrupción

  • Humberto Fernández de Lara Cajica

La bandera que se usa como estandarte para combatir la corrupción no es nueva. Gobernantes, partidos políticos, asociaciones civiles y tribunales han buscado a lo largo de la historia predicar la lucha contra este cáncer. 

La actual administración pública federal no cesa en ubicar posibles actos ilícitos de corrupción para ventilarlos a la luz publica y culpabilizar a personajes de otras administraciones y partidos políticos de los que no tiene la misma afinidad política. 

El caso de Emilio Lozoya, ex director general de PEMEX, sigue con plena efervescencia mediática, aunque parece ser que solo se busca el circo y no el proceso jurídico. En medio de todo este capítulo de ventilaciones corruptas de funcionarios o personajes ligados con el poder público, aparece el hermano del presidente, quien fue grabado hace años y que apenas se publicaron videos donde Pío López Obrador recibió una suma de dinero para el partido MORENA, pero a decir verdad es un tema que el mismo aparato federal quiere ocultar, porque para el presidente y su gente los únicos corruptos son de otros partidos y administraciones, pues su gestión es totalmente “honesta”. El combate a la corrupción debe ser generalizado y no a discreción. 

El presidente sigue afirmando que alejará la corrupción de su mandato, como si fuese un mosco que se puede ahuyentar o aniquilar así de sencillo. Andrés Manuel Lopez Obrador sabe que la peste de la corrupción no se puede extinguir por completo, no obstante, manipular a la población de que él luchara contra la corrupción hasta terminarla ha sido su consigna. Si bien es cierto que cualquier político y servidor público necesita legitimarse con el discurso del combate a la corrupción, esto no significa que se vaya a extinguir por completo, seamos serios, y no caigamos en la verborrea presidencial. 

No es la primera vez que existe un juicio de un ex funcionario federal, en otras administraciones federales también se han llevado juicios y se han condenado a quienes resulten responsables (no todos), entonces que los lopezobradoristas no nos vengan con que es una oportunidad de oro para dar un gigante paso y destruir la corrupción, o que es el juico del siglo, porque se dice que habrá declaraciones que impliquen a más funcionarios y hasta ex presidentes podrían ir a la cárcel. Puro cuento y hasta no ver no creer.   

Mientras tanto Emilio Lozoya puede decir misa, pero no es suficiente en lo juridico. Uno de los postulados básicos del derecho es: “el que afirma está obligado a probar”, y así es como debe proceder el juicio. En lo mediático es diferente, lo que se ventile por parte del ex funcionario puede hacer daño y elevar los adeptos del gobierno, sin embargo, el sometimiento de lo mediático con la realidad será manifiesto cuando no se logren los objetivos y solo sea pura palabrería. No estaría mal, que calladitos y con prudencia actuaran los morenistas para que después den resultados y sorpresas, de lo contrario quedaran como han quedado últimamente, como los que prometen y no cumplen, de tal forma que la verdad saldrá a la luz, en el entendido de que exhibir y usar los casos como bandera contra la corrupción para legitimarse y usar el garrote en las próximas elecciones.   

 

humberto_fernandez_de_lara@hotmail.com

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Humberto Fernández de Lara Cajica

Licenciado en Derecho Ibero Puebla. Maestro en Gobierno y Administración BUAP. Es Notario Público Auxiliar. Presidente de la Fundación Colosio en el Estado de Puebla