Es bueno dormir una siesta
- José Ramón Eguibar Cuenca
El dormir una siesta breve durante el día es una costumbre muy extendida en distintos contextos culturales, desde la “siesta” mediterránea hasta las siestas estratégicas utilizadas por deportistas y trabajadores en turnos prolongados.
Sin embargo, no todas las siestas son iguales: su duración, horario, frecuencia y el estado de salud de la persona determinan si sus efectos serán beneficiosos o, por el contrario, indicarán un mayor riesgo de enfermedad subyacente.
En adultos sanos se ha demostrado que una siesta corta, en particular cuando se toma en las primeras horas de la tarde, mejora la atención y el rendimiento en tareas cognitivas hasta aproximadamente por 120 minutos después de despertarse. Esto siempre y cuando la siesta se realice antes de las tres de la tarde y no sea excesivamente larga.
Resultados similares se han observado en deportistas y personas físicamente activas, donde las siestas de 30 a 60 minutos de duración ayudan a contrarrestar parcialmente la privación parcial de sueño nocturno, reducen la sensación de fatiga y mejoran tanto el rendimiento físico como el cognitivo en diferentes justas deportivas.
Por el contrario, las siestas largas y frecuentes, especialmente aquellas que superan los 45–60 minutos, se asocian con desenlaces adversos de salud a mediano y largo plazo con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y un incremento en la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2, especialmente cuando las siestas superan la hora de duración.
De hecho, si usted duerme siestas de más de 45 minutos puede deberse a que no tiene un sueño reparador, ronca por la noche o padece depresión u otras condiciones médicas crónicas. Así que las siestas largas son una señal que amerita una valoración clínica del sueño nocturno y de su salud general.
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Médico de profesión, maestro en Ciencias Fisiológicas por la BUAP y doctor en Neurociencias por el CINVESTAV del IPN. Es miembro del SNI y de la Academia Nacional de Medicina. Actualmente es director General de Internacionalización de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
