Corrupción, mezquindad y reconstrucción
- Oscar Barrera Sánchez
El sismo del pasado 19 de septiembre ha dejado ver nuevamente la solidaridad del pueblo mexicano ante la desgracia provocada por el terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter en los estados de Puebla, Morelos, Guerrero y la Ciudad de México. Sin embargo, el movimiento telúrico no sólo ha hecho visible la cooperación de cientos de personas, sino también la corrupción, mezquindad y el servilismo ante el gobierno federal y de las entidades federativas, por parte de algunos medios de comunicación, como Televisa.
El sismo ligado a las inundaciones provocadas por los constantes huracanes en el norte, oriente y sur del país, el terremoto que devastó la zona del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, y las costas de Chiapas, el gobierno de Enrique Peña Nieto mostró su incapacidad para hacer frente a las necesidades de la población ante la crisis provocada por un nuevo terremoto. Las salidas mediáticas de Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong y Aurelio Nuño Mayer (los dos últimos aspirantes a la presidencia de la República, en 2018) han sido vergonzosas, lamentables, patéticas.
Igualmente, los diputados y senadores se han escondido en el repositorio de las alcantarillas, desde donde ven la tragedia de miles de personas, buscando el mayor beneficio para sus fracciones partidarias y sus intereses personales. ¿Esos son los representantes del pueblo? La raza de víboras enroscada en sus curules no representan a ninguna de las personas que ganan su comida trabajando. Esa sarta de ladrones no están a la altura de su pueblo, y cada vez se debe acercar el momento del juicio popular a esos traidores a la patria.
Gobierno federal y gobiernos estatales, secretarios de Estado, señores, se vieron muy bien en las fotos y los videos. Siempre salen bien en ellas, tienen buenos asesores de imagen. De todos modos, la calificación en odio-puntos aumenta cada día contra ustedes.
Los partidos políticos, todos, ven cómo usufructuar con el dolor de una sociedad devastada y conmocionada y capitalizar el sufrimiento en votos. Señores líderes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN), Partido de la Revolución Democrática (PRD), Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y todos sus satélites, no tienen nada que donar, porque el dinero no es de ustedes, es de la clase trabajadora de este país.
Lo mismo pasa con el lacayo Lorenzo Córdova Vianello, quien tampoco está a la altura de la circunstancia que vive el país. ¿Quién se cree? Así como aquella vez insultó al dirigente indígena del norte del país, sus decisiones inmorales ultrajan a la nación completa.
Y los miembros de la cúpula de la Iglesia Católica y todas las demás denominaciones religiosas, ¿dónde están? ¿rezando? Claro, también hace falta. Pero también se ocupa dinero para la reconstrucción, de ese que a ustedes les sobra. Se ocupan manos y voluntad; rezar junto con los sufrientes; abrir los templos como albergues permanentes. ¿O la casa de Dios solo es de ustedes y no de todos sus hijos?
Los señores empresarios, ¿dónde están? Reuniendo dinero para deducir impuestos al finalizar el año fiscal y obtener más ganancias del negocio de la venta de víveres. ¿Cuántos han donado -de dar, no de sacar provecho-? Hipócritas, venden víveres, materiales necesarios y medicamentos; dan créditos para nuevos departamentos y casas para pagar otros 20 años; para obtener ganancias y reactivar un mercado que siempre les favorece a los que más tienen y matan de hambre a los demás, a todos. Nuevamente empresarios judíos sepultan a costureras, a mujeres pobres (como en 1985), sin castigo alguno. ¿También tendremos que pagar la reconstrucción de sus fábricas de muerte?
Dueños de los medios de comunicación, haciendo reallity show, vendiendo un nuevo espectáculo de la tragedia humana. Después de la morbosidad del colegio Enrique Rébsamen, donde Televisa y el gobierno federal quedaron muy mal parados moralmente, los medios no han buscado a los responsables reales de la tragedia: los dueños del colegio y a los supervisores de la Secretaría de Educación Pública (SEP), quienes debieron conocer cómo se encontraba ésta y todas las escuelas del país. O, ¿no lo hacen, señor Aurelio Nuño? Ese es su trabajo y no sumarse a la campaña electoral y mediática anticipada que usted ha emprendido.
La sombra del septiembre de 1985 está más viva que nunca. Los mismos que sepultaron costureras, las sepultan hoy. Los mismos que actúan como ratas en los gobiernos, se esconden hoy. Los mismos que olvidaron a la población en aquel año, lo hacen ahora. Les urge regresar a la normalidad mezquina de sus puestos a preparar el 2018, olvidando la reconstrucción social, moral y humana.
Lo ocurrido el 7 y el 19 de septiembre en México muestra, de nueva cuenta, la corrupción, la pobreza en la que vivimos en el país, así como la indolencia e insolencia de todos los órdenes de gobierno y de los empresarios oportunistas a los que les adelantaron su Buen Fin y el Teletón.
Picaporte
Estados Unidos de nuevo en el ojo del huracán: casi 60 muertos y más de 500 heridos. No, no es un nuevo bombardeo que los vecinos del norte hayan realizado en algún lugar del mundo. Fue uno de ellos, entre ellos… nunca un terrorista.
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Doctor en Ciencias Sociales y Políticas por la UIA. Comunicador y filósofo por la UNAM y teólogo por la UCLG.
