Seguir sin movilidad urbana eficiente
La funcionalidad de los centros urbanos y suburbanos está intrínsecamente relacionada con la movilidad de personas y mercancías. Sin embargo, la extensión de los desplazamientos en las grandes ciudades a menudo dificulta la posibilidad de realizarlos a pie, lo que lleva a los ciudadanos a recurrir a modos de transporte que reduzcan el tiempo de sus trayectos (Rabaza, 2009).
En este sentido, la disponibilidad y calidad de los modos de transporte que ofrece una ciudad, así como la infraestructura asociada, son elementos cruciales para garantizar a los usuarios una movilidad adecuada. Esta movilidad no solo debe responder a las necesidades de desplazamiento de los ciudadanos, sino también a su capacidad económica. Por lo tanto, es fundamental que las opciones de transporte sean accesibles y eficientes, satisfaciendo así los requerimientos de todos los usuarios.
El transporte colectivo se presenta como la opción más utilizada, principalmente debido a su costo relativamente bajo en comparación con otros modos de transporte. Este aspecto es especialmente relevante para la clase trabajadora y los estudiantes, quienes constituyen la mayoría de los usuarios de estos sistemas. La economía de los desplazamientos impacta directamente en su calidad de vida y en su capacidad para acceder a oportunidades laborales y educativas.
La planificación y mejora de la movilidad urbana son esenciales no solo para el funcionamiento eficiente de las ciudades, sino también como un factor determinante para la equidad social y económica. La integración de diferentes modos de transporte y el desarrollo de infraestructura adecuada pueden contribuir significativamente a una mejor calidad de vida para todos los habitantes urbanos.
Un ejemplo de esto se observa en ciudades europeas como Barcelona (España), Ginebra (Suiza) y Frankfurt y Coburgo (Alemania), donde la movilidad de los habitantes se rige por sistemas de transporte bien diseñados. Estos sistemas garantizan la seguridad y comodidad en el traslado de las personas. A pesar de las diferencias culturales y geográficas, los grandes núcleos urbanos comparten características similares en cuanto a su infraestructura de transporte, que incluye autobuses, autobuses articulados, tranvías, metro y trenes, todos interconectados en puntos estratégicos que ofrecen una amplia gama de opciones de movilidad tanto dentro como fuera de las ciudades. Además, la bicicleta, la motocicleta y el patinete eléctrico, junto con el automóvil, forman parte de un conjunto de modos de transporte rápidos y eficientes.
En estas ciudades, el servicio de transporte público está regulado por el estado, lo que impide que vehículos inseguros operen en el sistema. Esta regulación incluye una supervisión cuidadosa de todos los aspectos de la operación, como la velocidad, los recorridos y los tiempos de espera. Al utilizar estos servicios, los usuarios pueden notar su eficiencia: se proporciona información clara dentro de los vehículos sobre las paradas obligatorias y el tiempo estimado de llegada a la siguiente. En los paraderos, los usuarios tienen acceso a esta información, lo que les permite planificar sus trayectos de manera efectiva, especialmente en ciudades como Barcelona, donde las vialidades son mayormente ortogonales, facilitando el estacionamiento en esquinas en “pancoupé” diseñadas para tal fin.
Los usuarios están familiarizados con el sistema de transporte, lo que les permite aprovecharlo al máximo y mantenerlo en buenas condiciones. Sin embargo, el costo del transporte público puede ser elevado para quienes visitan la ciudad temporalmente, ya que existen subsidios para estudiantes y personas jubiladas. Además, se ofrecen varias opciones de tarifas que permiten el uso de un mismo boleto en autobuses, metro o tranvía, lo que genera ahorros para el usuario y facilita el desplazamiento. En Ginebra, por ejemplo, los turistas reciben pases individuales de los hoteles que les permiten acceder a todos los modos de transporte, incluyendo autobuses, metro, tranvías e incluso embarcaciones que cruzan una pequeña porción del Lago Lemán. Este tipo de iniciativas son especialmente valiosas dado el alto costo de vida en la ciudad.
Frente a este escenario, en Puebla, es imprescindible reestructurar el funcionamiento de la ciudad, especialmente el sistema de transporte público y la movilidad urbana. Se debería establecer un modelo único de vehículo y desincentivar el uso de microbuses y combis, ya que son unidades inapropiadas, inseguras, saturan las vías y son altamente contaminantes.
El transporte público es esencial para la movilidad de la población; sin embargo, su eficiencia en Puebla y su zona conurbada es muy baja debido al crecimiento desordenado y a la falta de planeación estratégica en el diseño de rutas, que a menudo se basan en los intereses de los permisionarios, quienes priorizan la rentabilidad sobre la prestación de un servicio eficiente, digno y de calidad.
Los hábitos de movilidad están influenciados por la infraestructura urbana. Reconocer la accesibilidad como un objetivo primordial debería orientar la problemática de la movilidad en Puebla hacia una visión más integral. Es fundamental realizar un diagnóstico y un análisis sistémico que contemple factores como la legislación, la vigilancia, la técnica, así como la educación y la seguridad vial.
Cualquier mejora en el transporte público, ya sea en infraestructura, mobiliario, señalización o rutas, debe estar en manos de un grupo técnico que comprenda y analice los distintos factores que influyen en una movilidad ordenada y segura. No se debe considerar como normal el funcionamiento actual; es imperativo reestructurar todo el sistema de movilidad urbana para lograr una ciudad más inclusiva y habitable.
Desafortunadamente, este cambio no ocurrirá de la noche a la mañana, ya que las costumbres de la población y de los prestadores de servicios son difíciles de modificar. Si a esto le sumamos los intereses políticos, grupales e individuales que influyen en el transporte público, mejorar la situación se convierte en una tarea titánica.
Referencia:
Rabaza, Jerónimo (2009), “Tamaño vehicular óptimo para el servicio público de superficie”, tesis de grado de ingeniería, Universitat Politécnica de Catalunya, Barcelona.
Los invito a ver los videos de 30 segundos para conocer las señales, las leyes y reglamentos de tránsito (municipal, estatal y federal) con base en un proyecto de Educación Vial propuesto por quien esto escribe e impulsado por el Dr. Román Sánchez Zamora, académico del ICGDE de la BUAP, con su personaje Rommyn Ciudadano. Los encontrarán en estas direcciones:
https://youtube.com/playlist?list=PLx4rAyJ6jwp-xwOBe7NUwB2SL9SfCf0g
https://youtube.com/playlist?list=PLx4rAyJ6jwp-SKW-DVP5V7hgdzkcLYqx1
En X: #romynciudadano
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