La producción tuvo que ser interrumpida por que no tenía permisos del ayuntamiento capitalino; la productora Sony cerró las calles para poder generar una ambientación de los años cincuenta y sesenta
Organizaciones civiles, familias, estudiantes, activistas, maestros y ciudadanos en general se reunieron en "el gallito" del Paseo Bravo para movilizarse hacia el zócalo