Además el sismo de septiembre pasado obligó al cierre de tres de ellos, por lo que los internos fueron reubicados y elevaron las condiciones de hacinamiento en la entidad
Con el traslado, el Cereso de San Miguel aumentó en 379 personas su población, pues la noche del 19 de septiembre también recibió a internos de los penales de Atlixco e Izúcar de Matamoros