Un reconocimiento al servicio y compromiso social
- Salvador Sánchez Trujillo
En una ceremonia solemne, el Congreso del Estado de Puebla entregó la Presea "General Ignacio Zaragoza" a dos poblanos distinguidos: el General de División del Estado Mayor en retiro, José Alfredo González Rodríguez, y a un servidor, Salvador Sánchez Trujillo.
Este galardón, que había estado en suspenso durante ocho años, fue retomado por la LXII Legislatura para reconocer a quienes han dedicado su vida al servicio de los demás y han contribuido a transformar positivamente sus comunidades.
La Presea General Ignacio Zaragoza se enmarca en la Ley de Estímulos Cívicos del Estado de Puebla, que tiene por objeto regular el otorgamiento de reconocimientos a los poblanos que se distingan por su conducta y trayectoria en beneficio de la humanidad, la república y la entidad. Esta distinción se otorga con motivo de la conmemoración del 5 de Mayo, fecha que rememora la heroica Batalla de Puebla liderada por el General Ignacio Zaragoza.
Esta es la primera ocasión que la recibe un representante de la sociedad civil y como lo dije en el discurso oficial, yo solo fui a quien le fue entregada, pero representa a todos los voluntarios, directivos, patronos, operativos y administrativos de las organizaciones sociales por su esfuerzo y dedicación en la lucha de crear mejores entornos para quienes benefician.
Comenté que ayudar al prójimo es un acto de amor, y mi mensaje central fue un llamado a fortalecer la colaboración entre la sociedad y el gobierno para atender las necesidades de la población, sin distinguir colores de ideologías políticas.
Enfaticé la importancia de visibilizar las diversas causas sociales y que todas las personas poseen la capacidad de ayudar, precisando que este apoyo no se limita al aspecto económico, sino a la generación de mejores condiciones de vida mediante la implementación de acciones sociales concretas.
La ceremonia contó con la presencia del secretario de Seguridad Pública del estado, Francisco Sánchez González, en representación del gobernador Alejandro Armenta. El funcionario destacó que ambos homenajeados somos ejemplo de honor, disciplina, liderazgo y vocación de servicio. Señaló además que la construcción de la paz y la seguridad requiere del trabajo coordinado entre autoridades y sociedad civil, por lo que llamó a fortalecer la unidad para enfrentar los desafíos que vive el estado y el país.
La entrega de la Presea General Ignacio Zaragoza a un servidor representa más que un acto protocolario; es el reconocimiento del Poder Legislativo a la labor fundamental de la sociedad civil en la construcción de un Puebla más justo e incluyente. Al firmar el Libro de Honor del Congreso, los galardonados dejamos constancia de un legado que inspira a las nuevas generaciones a servir a su comunidad.
En un contexto donde los desafíos sociales demandan la participación de todos los sectores, este reconocimiento tan importante emerge como un ejemplo de que el cambio positivo es posible cuando el compromiso y la solidaridad guían las acciones cotidianas. La sociedad poblana y mexicana se fortalece al honrar la autoridad moral de sus ciudadanos, como bien lo expresaron los legisladores durante la ceremonia.
No me cansaré de expresar mi reconocimiento a mi trayectoria de servicio en lo público y en la privado, pero también de expresar que solo fui el medio para las organizaciones de la sociedad civil sean las reconocidas y así lograr que este sector logre ser respetado, apoyado y visibilizado por lo que hace en la vida de miles de mexicanos.
Con todo mi agradecimiento a mi familia, al equipo y personas que han transitado como compañeros en las organizaciones para las que he colaborado.
Gracias a la diputada Celia Bonaga, presidenta de la Comisión de Organizaciones No Gubernamentales, por la iniciativa y apoyo, pero más por su preocupación y ser nuestra voz en el poder legislativo de Puebla
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Especialista en el sector social, mercadólogo, procurador de fondos acreditado y promotor del altruismo y la profesionalización del tercer sector; representante del movimiento Dia de las Buenas Acciones en México, investigador reconocido. Cree que procurar fondos para otros es procurarse felicidad.
