Cablebús costará a poblanos $3 mil millones cada 5 kms
- Pablo Ruiz Meza
El traslado aéreo para esquiar en los Alpes suizos para el turismo privilegiado del mundo encontró en gobiernos de “izquierda” de Bolivia, Colombia y México una alternativa de transporte popular.
Nació así para los inversionistas europeo en sociedad tecnológica con empresarios mexicanos una mina de oro para el transporte aéreo con cabina, Cablebús, para población en situación de pobreza, misma que tiene que sortear terrenos escarpados y calles estrechas.
En Iztapalapa de Ciudad de México se construyó una línea del Cablebús durante la administración de la entonces jefa de Gobierno, y actual mandataria de la nación, Claudia Sheinbaum Pardo.
La tecnología de sistema teleférico tan popular en Europa para zonas turísticas para los deportistas y turistas elitistas aficionados a esquiar, es la misma que se utiliza en México para transportar a población de escasos recursos económicos, así como favorecer la movilidad.
Este es el antecedente del proyecto del gobierno armentista del Cablebús en Puebla capital, aunque falta conocer los estudios respectivos de las rutas porque para llegar a Angelópolis, La Paz, para el oriente o sur de la ciudad, ni terrenos escarpados ni calles estrechas.
En el país, la única empresa con capacidad instalada y tecnología para tirar las líneas del teleférico para el Cablebús en Puebla es la firma poblana Consorcio Aristos, compañía constructora del difunto empresario poblano José Abed Renaud.
En Iztapalapa, fue el consorcio poblano Alfa Proveedores y Contratistas S.A de C.V. en sociedad con la firma francoitaliano Leitner-Poma, quien se echó a cuestas la obra de movilidad de la Línea 2 del Cablebús en la CdMx que va del Metro Constitución de 1917 a Santa Martha Acatitla.
La empresa italiana Leitner migró parte de la producción de sus teleféricos desde Europa a Puebla, y pese a la anunciada licitación del gobierno del estado para realizar la obra, se trata de un traje a la medida para la sociedad mexicana-francoitaliana.
De los contratos “leoninos” de donde se “enriquecieron” empresarios, denunciados por el gobernador Alejandro Armenta Mier, de obras “faraónicas” y como “monumentos a la corrupción” como el Teleférico de Fuertes de Loreto y el Museo Internacional del Barroco (MIB), el mandatario excluyó de las descalificaciones los esquemas del PPS de CIS de Angelópolis, contratados durante el gobierno del desaparecido Rafael Moreno Valle Rosas.
En el caso particular del Centro Integral de Servicios (CIS) convertido en el lugar favorito de los gobernantes en turno: el gobierno interino de Guillermo Pacheco Pulido, del gobernador sustituto Sergio Salomón Céspedes Peregrina, y del actual, Alejandro Armenta Mier, dejó de ser el lugar maldito.
El CIS, construido con el sistema PPS no solo dejó de ser la “herencia maldita” del morenovallismo, la usufructúan los gobernadores de la 4T, y esta administración ha renegociado el monto de los pagos.
Los tenedores de las acciones del CIS es el consorcio Aristos del difunto empresario poblano José Abed. No sería extraño se encargue de instalar el sistema teleférico en la ciudad de Puebla, porque cuenta con la planta instalada, la experiencia y la tecnología.
Será revelador el informe del gobierno del estado del estudio del estudio de impacto ambiental para la justificación del sistema de Cablebús en el altiplano de la capital del estado, que contrasta con el terreno escarpado y calles estrechas de Iztapalapa (parte de la Sierra de Santa Catarina) CdMx, Medellín, Colombia y Bolivia.
Hay de caprichos a caprichos de los gobernadores
Aprovechando el viaje, o, mejor dicho, la licitación para asignarle la obra, el gobierno estatal le quiere enjaretar la “reubicación” del Teleférico ubicado en el sitio histórico de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, que en opinión de la presidenta científica “afeó” el Mausoleo del General Zaragoza, no el sitio histórico de la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862.
Y tiene razón la presidenta, hay en la ciudad capital monumentos “elefantes blancos” como el heredado por el exgobernador poblano -ahora de “izquierda”-, el morenista Manuel Bartlett Díaz: cientos de toneladas de cemento en el puente sobre el Bulevar 5 de Mayo.
Ese monumento al capricho sexenal ubicado en el Centro de Convenciones que no lleva a ninguna parte, y desde su edificación daño la traza urbana del Centro Histórico; un capricho de los que el INAH no le niega a ningún gobernador en turno, y nadie del INAH ni del ICSYH se encadenó entonces en protesta por la “obra”.
Nadie se atrevería en la 4T a retirar ese monumento al “hombre de cemento” que causó un severo daño a la traza urbana.
Se salvaron los poblanos de la visionaria propuesta del también difunto Luis Miguel Barbosa Huerta de trasladar la “ruedota” de Puebla de Angelópolis al histórico pasaje de San Francisco, junto a Casa Aguayo, como la rueda de la fortuna de feria en el pueblo.
Casa 5.5 kilómetros de Cablebús en Puebla costará a los poblanos 3 mil mdp
En los gobiernos de los estados hay “prioridades” en los proyectos de inversión pública, y mientras en Puebla está al borde del colapso el sistema de salud, por la falta de medicamentos, instrumental, equipos hospitalarios, etcétera, el Cablebús es lo urgente.
La velocidad para las finanzas públicas en el gasto del proyecto, de acuerdo a los antecedentes de Iztapalapa, correrá a más de tres mil millones de pesos por cada 5.5 kilómetros, costo que se multiplicará con la extensión, de acuerdo a las rutas planeadas.
De los datos públicos respecto a los montos de inversión en el Cablebús en CdMx, la Línea 1 Cuautepec-Indios Verdes, 2 mil 925 mdp; la Línea 2 en Iztapalapa del CETRAM Constitución de 1917 con Santa Marta, 3 mil 189 mdp; y Línea 3, Los Pinos a Vasco de Quiroga, 2 mil 600 millones de pesos.
Aunque no es literal en términos generales los comparativos de los costos de inversión, considerando que los precios actuales del acero y el cemento – por mencionar dos insumos, en Puebla el proyecto es para cuatro líneas del Cablebús; las tres líneas en CdMx son 8 mil 714 mdp, casi 9 mil mdp.
El ambicioso proyecto para el Cablebús en la ciudad de Puebla, a una “velocidad financiera” de inversión, en las cuatro líneas superaría los 12 mil mdp, si fueran cada línea de 5.5 kilómetros.
El proyecto para Puebla es la líneas 1, que conectaría a San Miguel Canoa con La Resurrección y Casa Aguayo; la línea 2, del Parque La Carmela al Bulevar 5 de Mayo; la línea 3 enlazaría la zona de Angelópolis con colonia La Paz; y la línea 4, tendrían un trayecto de la CAPU con la Angelópolis.
El sistema de transporte en Iztapalapa es un modelo que en términos de movilidad urbana cuenta con 305 cabinas, con capacidad para 10 personas; es capaz de transportar hasta a 108 mil pasajeros diarios, y el banderazo de tarifa fue de 7 pesos.
El acero utilizado en la construcción –para que nos demos una idea– rebasa, por mucho, más de 6 millones de kilos, suficiente para poder construir un rascacielos de los que están en el centro de la ciudad o en Santa Fe.
Que en total mide, el cable que tenemos, mide –en su totalidad– más de 20 kilómetros; solo para darnos una idea de la magnitud de esta gran obra, explicó empresario poblano José Abed (+) durante la inauguración de la Línea 2 en Iztapalapa.
Los urbanistas poblanos tan críticos con los proyectos gubernamentales de los llamados “neoliberales”, han guardado silencio -para bien o para mal- respecto al proyecto del Cablebús para el “terreno escarpado y calles estrechas” de Puebla capital, de “las partes altas a las partes bajas” como se refirió al proyecto de movilidad en una “mañanera” la presidenta Claudia Sheinbaum. ¿De La Resurrección al Cuexcomate?
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Face: Pablo Ruiz Meza
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Periodista con más de 30 años de trayectoria como reportero de staff, investigaciones especiales, corresponsal nacional, director editorial, autor de la columna "Nada personal" y colaborador en diferentes medios de comunicación multimedia.
