Llegó el Día D…
- Antonio Madrid
Faltan dos días para que se devele el misterio. O los misterios, porque a estas horas todo es especulación en torno a los resultados de los comicios del próximo domingo.
Cierto, todas las elecciones están marcadas por la incertidumbre, pero en esta ocasión hay contiendas sumamente parejas.
La explicación gira en torno a un proceso, donde un partido nuevo arribó al poder en las pasadas elecciones. Morena llegó con López Obrador con las expectativas más altas de la historia del país, quizá solamente comparada a la llegada de Vicente Fox, cuando el PRI, que gobernó durante décadas, perdió por primera vez ante la derecha.
Fox, como ya sabemos, no logró cumplir con las altas expectativas; AMLO tampoco. Hoy, tras casi seis años, tenemos un país hundido en la inseguridad (lo más reciente es el asesinato en pleno mitin del candidato de Coyuca de Benítez, algo no ocurrido desde el asesinato de Colosio), con desempleo, carestía, falta de oportunidades y todo de lo que antes los seguidores de AMLO se quejaban. Es decir, AMLO y la mal llamada Cuarta Transformación no han logrado solucionar nada.
Lo único nuevo es un programa asistencialista que –por cierto- era también criticado antes por los que hoy están en el poder, por sus claros perfiles electoreros. Hoy son varios programas, todos asistencialistas, todos populistas, todos electoreros. Así llega el final del sexenio. Aunque hay una diferencia: hoy, el Presidente de la República, al contrario de sus antecesores, que cuando menos reconocían ciertos errores, este es triunfalista, cínico. Dice que el país va muy bien, que la gente está feliz. Obviamente nadie se lo cree.
Y eso se refleja en las contiendas. Hoy con candidatos de Morena no auténticos, es decir, que no vienen de las bases morenistas, sino del PRIAN, los esfuerzos por obtener el triunfo, son cada vez mayores.
Simplemente el cuento de que son honestos, diferentes y de que van a transformar el país, cada vez es menos creíble. La misma canción de Morena ha dejado de ser creíble, como sí lo era hace seis años, cuando la gente veía en esa Cuatro T la flama de la esperanza.
¿De Sheinbaum que podemos decir? Es una marioneta al servicio del verdadero líder de Morena: AMLO. Sin discurso que convenza, sin personalidad propia, tienen que acarrearle gente para llenarle las plazas.
Y así en todos los niveles.
Xóchitl, hay que decirlo también, no es la gran rival. Con ocurrencias pueriles, muchas veces raya en lo cómico y en lo absurdo. No es la gran candidata ni será la gran gobernante, pero es lo que hay y es la única que da la oportunidad de detener la ola morenista encabezada por el testarudo y esquizofrénico en el poder.
En el plano estatal, creo que Armenta se levantará con el poder, pero con una diferencia mínima. En la Sierra Norte, muchos neo morenistas también arribaran al poder municipal, sin la menor posibilidad de cambio, pues simplemente cambiaron de casaca.
Los morenistas de a pie, los fundadores, los que en su momento creyeron en un verdadero cambio, seguirán esperando por los siglos de los siglos.
Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta.
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Comunicador y periodista. Reportero, corresponsal y columnista (La Pasarela) en diversos medios poblanos. Ha ejercido su labor reporteril en radio, televisión y prensa escrita en medios de Huauchinango y Xicotepec.
