Xochipila, centro ceremonial vivo
- Antonio Madrid
La primera vez que vi la Xochipila me sacudió. Ver ahí, en medio de casas habitación y a sólo unos cuantos pasos del centro de la localidad, un promontorio de piedra basáltica, no parece ser algo común. Era yo muy joven y se escuchaba hablar de ese sitio como algo místico: “Es un lugar donde hacen brujerías”.
Tiempo después me encontré con un texto en la revista Contenido, donde el cronista de la ciudad, don Gumersindo Nava, hablaba de tal sitio y aportaba datos históricos.
Pero la Xochipila no es cosa menor. De acuerdo a lo señalado por el cronista Leonel Quiroga Cazares, es uno de los dos únicos centros ceremoniales prehispánicos vivos en el mundo. El otro es Machu Picchu en el Perú. Porque la Xochipila no es solamente una piedra que se alza en medio de las casas, sino un centro ceremonial vivo, que todo el año es visitado por chamanes y curanderos, que acuden para solicitar favores al Dios Xochipilli y el guardián de la Xochipila: Juan Techachalco. Los martes, acuden para solicitar favores con rituales de magia blanca. Los viernes, la magia blanca hace lo suyo para realizar trabajos como “amarres” y venganzas contra personas, con todo tipo de daños para la víctima.
Tiene tres niveles energéticos: el inframundo, la parte baja de la Xochipila donde se realizan rituales de magia negra y son llevados a sacrificio animales diversos, gallinas negras e incluso cerdos. El terrenal, que es la parte a ras de superficie, donde la mayoría de la gente acude, hay una oquedad en la piedra, donde se realizan limpias y purificaciones, así como se colocan ofrendas y veladoras; y el celestial, ubicada en la cúspide de la piedra, donde se ubica una cruz cristiana.
Este 24 de junio se celebra el “Día de la Xochipila”. Laura Fosado Santamaría, vigía del Patrimonio Cultural de Xicotepec y apasionada del tema, nos aporta más datos: las visitas que realiza la gente tienen que ver también con el ciclo agrícola, para agradecer o pedir por lluvia para sus cultivos.
También nos compartió el programa de actividades que el ayuntamiento que encabeza Guadalupe Vargas, organizó para estas fechas y que ya comenzó desde el miércoles 22 de junio y que comprende conferencias, puestas en escena y enfloramientos.
Pero el día grande es el 24 de junio. Y para este día, las actividades inician a las 9 de la mañana con la salida de danzas tradicionales de los cuatro rumbos de la localidad, para reunirse en el zócalo con autoridades e iniciar con el ritual del toque del teponaztli, un tambor prehispánico de madera con forma de mono saraguato, así como hacer entrega de los bastones de mando a autoridades, realizar un enfloramiento y comenzar el traslado hacia la Xochipila, no sin antes darle vuelta al jardín central.
Una vez en La Xochipila, se da la bienvenida a los Cuatro Vientos, se realizan ofrendas al Dios Xochipilli y Juan Techachalco, un ritual con danzas tradicionales, presentación del altar al Dios Xochipilli y realización de ofrendas, purificaciones y rituales durante toda la tarde y noche.
El sábado se remata con más purificaciones en el centro ceremonial y la conferencia: Antonio García Cubas en la Sierra Norte de Puebla, 1865, más tarde un taller para aprender a bailar huapango y finaliza con una tradicional huapangueada frente al Palacio Municipal y todavía el domingo continúan las purificaciones en el adoratorio.

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Comunicador y periodista. Reportero, corresponsal y columnista (La Pasarela) en diversos medios poblanos. Ha ejercido su labor reporteril en radio, televisión y prensa escrita en medios de Huauchinango y Xicotepec.
