¿Y la libertad apá?
“No estoy de acuerdo con lo que dices,
pero defenderé con mi vida, tu derecho a expresarlo”
–Voltaire-
En la Honorable Cámara de Diputados de nuestro país, la diputada de extracción panista, Verónica Sada @VeroSadaP, fue removida de la comisión de Energía, a la cual pertenecía. ¿la razón? Votar en contra de la reforma energética y haber pedido que se investigara el escándalo de los moches. Su fracción parlamentaria intentó explicar tan arbitraria decisión a través de una confusa declaración de Jorge Villalobos, sub-coordinador de la bancada panista. “porque desean darle a la comisión dictaminadora un nivel de consistencia ideológica y de congruencia política con la propuesta del PAN y la mayoría de los diputados y senadores que aprobamos dicha propuesta” Curándose en salud, y olvidando el refrán popular que reza que a explicación no pedida, acusación manifiesta, coronó sus palabras mencionando que “se puede pensar que estamos ante una supuesta venganza, pero no es así”.
Tal vez no es venganza, pero indudablemente si fue un acto de discriminación que violentó la libertad de expresión de todo individuo, como derecho inalienable de todo mexicano. No podemos olvidar que la diputada Sada fue electa por representación proporcional por Nuevo León y lleva más de 30 años militando en el PAN. Hoy por órdenes de su coordinador de partido, pertenecerá en la comisión del Agua.
¿Dónde quedó su libertad de expresión? ¿Su derecho a expresar lo que opina? Es más, los diputados son “representantes” de la sociedad quienes le votan, por ende, no deberían de votar por lo que dice un partido, sino por lo que piden sus representados. En diciembre fue ella quien sacó a la luz el penoso tema de los “moches” que no “mochos”, y pareciera que la razón le acompaña a tal grado, que le han relegado sin más.
Es una significativa lástima que el partido bicolor que siempre ha bregado por la libertad de expresión, hoy silencie y castigue a sus miembros por disentir en UNA votación. Mayúscula incongruencia que en la máxima tribuna de este país, llamada Congreso de la Unión, una diputada no pueda discrepar con la “consistencia ideológica” de su partido porque acto seguido es removida. Aunado a ello, está el silencio cómplice de todos los partidos, que al hacer ojos ciegos a este atropellamiento, vulneraron también sus propias posiciones.
Mientras tanto, en nuestro vecino país del norte, la “tierra de la libertad”, algunos de sus conservadores se rasgan las vestiduras por un inocuo comercial de Coca-Cola, el cual se transmitió durante el Súper Tazón. El comercial referido se ha convertido en raíz de encono y de la re-aparición de sentimientos racistas, empezando por los de un reconocido ex diputado.
El comercial –aparte de vender Coca-Cola- pugnó por la diversidad racial, sexual y la continua construcción de Estados Unidos como un país multicultural. La canción “America the Beautiful” considerada como un segundo himno para los gringos, fue cantada en diferentes idiomas. Los cibernautas utilizaron el “no me gusta” de YouTube para manifestar su enojo, mientras en Twitter usaron el “#SpeakAmerican” (el cual muestra una incultura absoluta por lo que se refiere a su idioma, pero esa es otra historia).
Es cierto, no estoy muy segura de querer escuchar letra “americana” en el “Huapango de Moncayo”, pero esa negación no justificaría los comentarios vertidos por el ex congresista Alan West quien declaró: “si no nos podemos sentir suficientemente orgullosos para cantar “America the Beautiful” en inglés durante el Súper Bowl, entonces estamos en camino a la perdición”. Todo indica que el otrora congresista referido, no se ha dado cuenta que Estados Unidos es un país de migrantes, aunado al hecho que el retirar ese anuncio de los medios es una clara vulneración a la libertad de expresión.
En franca solidaridad, el conservador (no confundir con retrógrada…) Todd Starnes hizo alarde de su acendrado racismo con la siguiente frase: “Es oficial, Coca Cola se ha convertido en la bebida de los ilegales”. Otro que no se da cuenta de la fuerza de los “ilegales” en su patria y ha olvidado la historia de Estados Unidos, pues es una nación forjada por migrantes. Starnes hace uso de su derecho a expresarse libremente (aunque sea de forma discriminatoria), y por ende, tampoco le debería de molestar una canción cantada en diferentes idiomas.
¿Qué podemos hacer? Usar nuestra “libertad de expresión”, a través de las redes sociales y pedirles a los diputados que nos representan (por eso los votamos), que respeten la decisión de la diputada Verónica Sada, (más allá de su personal opinión en torno la reforma energética).
Y la misma receta en el caso de Todd Starnes @toddstarnes . Informarle amablemente tanto a él como a la compañía televisa donde presta sus servicios Fox News @foxnews, de la cantidad de televidentes que haciendo uso de su “libertad de expresión” dejarían de ver su canal, si continúan con esos comentarios. Por su parte, Alan West no tiene twitter pero sí FB. En su caso, tal vez, por ese tipo de comentarios, usando su “libertad de elección” no fue reelecto como diputado por Broward y Palm Beach, ciudades llenas de hijos de esos ilegales a los cuales él se refiere en su blog.
Hoy podemos hacer algo tan sencillo como pedirle a nuestros diputados, empezando con Jorge Villalobos @JVillalobosS que reintegre a Verónica Sada a la comisión de energía, como un acto congruente en defensa de la libertad de expresión. En tanto, la tan mentada como vapuleada “libertad de expresión” seguirá siendo pisada, mientras muchos nos preguntemos… ¿y la libertad apá?
