A María de los Angeles García Solís, ejemplo de perseverancia
San Andrés Cholula, uno de los municipios más importantes de la entidad poblana, en términos económicos y crecimiento urbano y demográfico, efectivamente, como dice el diputado Jesús Saldívar, es administrado como rancho de pueblo. Los cuantiosos ingresos que recibe por recursos propios y participaciones federales no se reflejan en modernización, mejoría de servicios y bienestar para sus habitantes. Su extensión es grande, pero sigue siendo un pueblote, pese a la gran cantidad de asentamientos de lujosos fraccionamientos, con centros comerciales de primer nivel. El encarecimiento de la tierra supera a la de Puebla capital.
Las autoridades municipales, las que se han ido, las que están y las que llegarán, por falta de preparación, conocimientos y capacidad para gobernar, no han podido sacar del letargo a San Andrés Cholula. El contraste entre los verdaderos cholultecas y la gran cantidad de personas, procedentes de otros lugares, que han establecido sus viviendas y creado sus comercios, es brutal. Los primeros se aferran a sus tradiciones y los segundos presionan por un uso honesto de los recursos y por una moderna administración.
El regionalismo de los cholultecas está más que acendrado. Por sistema se oponen a que los gobiernen personas de otras partes, que son fáciles de detectar, es decir, quienes no lleven apellidos como Tolama, Momox, Cuacuas, Toxqui, Tototzintle, Huepa, Coyotl, etc., simplemente los ven como extraños y eso es más que suficiente para que no llegan al poder. Por eso tienen a los gobernantes que se merecen. Y sino que le pregunten a Luis Alberto Arriaga.
Las familias Huepa, Coyotl, Paisano y otras, que han gobernado en los últimos años, por falta de preparación, han sido incapaces para proyectar a San Andrés Cholula a escenarios de modernización. Llegan a gobernar de manera improvisada, sin planes maestros de desarrollo, dedicándose a autorizar, sin respetar el uso del suelo, -con la mochada por delante-, centros comerciales y fraccionamientos. Se olvidan de los barrios y colonias, donde viven los auténticos cholultecas, quienes padecen de los más elementales servicios.
La brutal lucha por el poder y dinero se hizo patente, la semana pasada, con la destitución de Andrés Coyotl Coyotl, presidente interino de la milenaria ciudad. El grupo de regidores, incitados por intereses extraños, emprendieron una campaña contra el alcalde depuesto, quien en respuesta se quejó de una conjura por haber tocado intereses de los regidores, solapados por Miguel Angel Huepa, presidente municipal constitucional y actual diputado electo.
Por cierto, Miguel Angel Huepa, de quien se dice meció la cuna en contra de Andrés Coyotl, desapareció del escenario político, una vez que obtuvo su constancia de mayoría como diputado local. Se dice que no quiere respetar los acuerdos que tuvo con el morenovallismo, de dejar su curul a su suplente. Como vemos el panorama político que se presenta en Puebla, la indisciplina del alcalde con licencia, tendrá sus consecuencias. Eso lo veremos con el tiempo. SALUCITA DE LA BUENA.
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