De circo, de pantomima, de danza, multimedia y cabaret
- Elvira Ruiz Vivanco
Una revisión panorámica de la programación del FITHA 2013, permite dar cuenta que, predominantemente las obras específicamente de arte dramático son las locales o nacionales. Las propuestas internacionales en su mayoría son montajes de: números de circo, pantomima o teatro del gesto o del cuerpo, coreografía con predominio del estilo de danza contemporánea sea más urbana o académica, pantomima neo-ballet; cabaret, performance, multimedia, títeres, unipersonales, teatro negro, canto y ejecución musical en vivo, más espectáculos diseñados para espacios abiertos o cerrados.
Hay montajes cuya factura es de primer nivel como DREAMERS de Claudio Cinelli y su compañía Miosotys Dans de Italia. Este reconocido director con una trayectoria de más de tres décadas, cuenta con alrededor de medio centenar de espectáculos con su agrupación y en colaboración con otros artistas. Su tendencia creativa incluye: ópera, teatro tradicional y teatro de figura. Trabaja con la técnica japonesa bunraku con actores que animan títeres de tamaño natural.
Dreamers es un programa compuesto por: coreografías de Catia Mancini, pantomima neo-ballet, gestualidad, teatro musical y reconocidas piezas de ópera y, música de bailes populares. Tan amplio es su repertorio coreográfico, que no precisamente se concreta la poiesis que reza la sinopsis de una conversión del “protagonista”. Sin embargo, la vitalidad, la belleza instrumental de los recursos, el hermoso cuerpo de baile y los divertidos títeres, hacen vibrante la presentación de este grupo. El público aplaudió de pie y con vítores, tres veces salieron a agradecer los intérpretes, la coreógrafa y el director.
Hay codirectores que cimentan su espectacularidad en la exactitud del engranaje de los recursos escénicos y la fuerza estética del audiovisual. Donde la multimedia se justifica por la tesitura dramática-teatral, la sensible, pertinaz, combinación de los enseres tecnológicos con detalles tradicionales de utilería y vestuario. Con unas 3700 representaciones en más de 30 países, la Troupe Les Deux Mondes fundada en 1973 por el cineasta, dramaturgo y actor, británico David Yip, quien trajo al Teatro Principal: GOLD MOUNTAIN, coproducción hecha con su compañía y Unitytheatre (United Kingdom & Liverpool)
Gold Mountain escrita por David Yip & Kevin Wong, protagonizada por el propio Yip en el estoico y a la vez modesto personaje de un padre, quien en su devenir transita entre la China pre-comunista y Liverpool. Habla de su vínculo con sus camaradas marineros muertos, de su búsqueda de las raíces y los porvenires añorados en diálogo con su hijo, alternado por Eugene Salleh y Yee Lui. Esta obra, que si bien, no es estrictamente autobiográfica, surge de la memoria inventora, cuyos retazos de recuerdos implosionados por la imagen poderosa y fantasmal de la esposa y madre, dan pie a esta distanciada y a un tiempo muy humana ficción teatral. Gold Mountain toca el tema del exilio y la inmigración, la errancia, el arribo, el descubrimiento al final de los días, de que no es el oro a montones lo que dará trascendencia; que quizás, las filias que cruzan las fronteras políticas y culturales, las filias - familias entre razas y pueblos diversos, las filias entre los compañeros del camino, las filias con los hijos y con los seres amados, pueden ser lo más valioso. Puede que la montaña de oro de cada uno, sea dejar un ápice de valor en los nuestros.
Por otro lado, hay presentaciones infames que, aunque los importen de otros países no garantizan nada. En el desangelado escenario ubicado en la sede Lago de la Concordia desde Medellín ejecutaron sus números, primero TENARCO - Teatro Nacional Artístico de Colombia, con fallidas acrobacias en zancos, quienes dejaron trunca su función de La caída del Cisne. No hubo cisne, ni referenciado ni de ninguna forma, caídas y resbalones sí, al por mayor, a modo de motivo provocador del humor involuntario. Como lloviznó previo a sus caídas, decidieron no concluir su performance, pues hasta el momento del cierre los asistentes se pusieron a secar con pañuelos desechables la estructura metálica por la que caminarían y cerrarían su serie de rutinas. Luego, el fondo potente de percusiones, que hacía más obvias las limitaciones de estos muchachitos. Técnicamente sucios y escénicamente débiles. ¿Quién es el responsable de esta exhibición?
Siguieron, los ingenuamente retro Fundación Gota de Mercurio Arte Escénico, que hicieron el montaje: LA PIÑATA, cuya peripecia mayor remitía al roce conflictual: padre e hija, desencuentro que reiteraran Don Ramón y la chilindrina, hasta que María Antonieta de las Nieves, se desmarcó de Chespirito. Esa pelea ridícula y desesperada, la cual tenía como contrapunto la incidencia del chavo del 8 o, de la popis, en este caso, tuvo a otra chistosita payasita. Inconsistentes, tibios, con una concepción simplista de lo teatral y con un audio monótono. Muy “piñata” es la obrita de estos nóveles ejecutantes colombianos.
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Artista escénica y audiovisual. Profesora Investigadora en la Facultad de Artes y en la Facultad de Filosofía y Letras (BUAP). Doctora en Ecoeducación (IUP) con Maestría en Psicoanálisis y Cultura (ELP) y Licenciatura en Teatro y Certificado en Danza por la UDLAP. Diplomado Gestión y Creación de Proyectos Escénicos (INAEM Madrid).
