Los provocadores
Salieron a la luz el 1 de diciembre del año pasado en la toma de posesión de Peña Nieto, nadie sabe de dónde proceden, ni quiénes son, aún cuando sus objetivos son muy claros, lo que nos permite asegurar que seguirán haciendo acto de presencia en los eventos de movilización social que están por presentarse ante la serie de reformas que se nos pretenden imponer, principalmente la energética.
Con motivo de la conmemoración de la matanza de Tlatelolco este pasado 2 de Octubre, hicieron gala de sus acciones ante las cámaras de la televisión comercial de tal manera que no quedara duda de su irracionalidad y violencia, generando en la opinión pública, usualmente manipulada y desinformada, el deseo de una respuesta represiva por parte de las autoridades.
Su nombre no nos dice nada, se les llama anarquistas, sin que tengan una sola idea reivindicatoria que los vincule con la ideología de este importante movimiento que tuvo su auge en los mediados del siglo XIX y principios del XX, cuyos exponentes máximos en México son los hermanos Flores Magón y los promotores del vigoroso movimiento sindical post-revolucionario de la Casa del obrero mundial y la primera internacional socialista.
Nada que ver con el verdadero ideal anarquista que en su idea utópica ve al hombre liberado de jerarquías o sistemas humanos, como el máximo logro del humanismo liberal; de tal manera que este nombre solo es utilizado como pretexto para que a través de sus acciones provocadoras se logre el claro propósito que les mueve: promover la represión en contra de toda movilización que se oponga a las acciones de un gobierno que pretende imponer su "nueva visión de mover a México".
Llama la atención que los medios de comunicación solo se fijaran en lo que estos pequeños grupos de provocadores hicieron a lo largo de la marcha conmemorativa, si usted se dio cuenta jamás se habló de la verdadera marcha donde se expusieron las causas reales del descontento social como son las injustas leyes laborales que han permitido terminar con el empleo de miles de mexicanos, el despido de miles de trabajadores de la noche a la mañana como el caso de los trabajadores de la Compañía de luz y fuerza del centro, o de Mexicana de Aviación o los casos de impunidad como el encarcelamiento del maestro Patishtan en Chiapas claro ejemplo de los miles de paisanos que se encuentran en las cárceles sufriendo castigos injustificables a causa de un sistema judicial corrupto hasta los tuétanos.
Los actos de estos vándalos lograron los objetivos de crear una opinión pública a favor de medidas represivas, poner en mal al jefe de gobierno del DF que hoy sufre de un pésimo índice de credibilidad e impopularidad que contrasta notablemente en el de su llegada, a los movimientos populares se buscará relacionarlos con ellos y sus causas de justicia serán anuladas para ser identificadas con la irracionalidad y la violencia, además de que sus acciones facilitarán la labor de los desinformadores de los medios comunicación masiva para satanizar a todo movimiento contrario a sus intereses.
De tal manera que habrá que buscar entre otros personajes embozados, o entre otros grupos de interés a los verdaderos promotores de estos grupos; quizá nos pueda suceder como en el caso de los llamados Halcones que siendo culpados de ser un grupo de estudiantes disidentes del movimiento estudiantil de los años 70s resultaron ser trabajadores contratados al servicio del entonces departamento del DF; lo que nos hace concluir que si las autoridades pretenden iniciar una real investigación acerca de ellos habrá que empezar por buscarlos en alguna nómina gubernamental.
