La elección en Puebla

  • Fernando Moreno Peña
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A propósito... Estamos a menos de un mes de las elecciones del 7 de julio en el estado de Puebla, donde se contiende por ganar 217 municipios, 26 diputaciones de mayoría y 15 plurinominales (41 en total).

El actual gobernador, Rafael Moreno Valle,  llegó al poder en 2010, con la novedad de una alianza entre el PAN, el PRD y demás partidos de izquierda y el Panal. El argumento principal de esa alianza fue sacar al PRI del gobierno.

Para el PRI, esta elección es inédita, un verdadero reto electoral y una invaluable oportunidad de acreditar que somos la primera fuerza política nacional y que vamos a ganar la elección porque tenemos los mejores candidatos y estamos armando una gran estructura electoral y de movilización.

El proceso interno de selección de candidatos no fue fácil, pues tuvimos mil 830 aspirantes a presidentes municipales, hubo municipios donde hubo hasta 14 aspirantes. Al final,  se postularon buenos candidatos y registramos las 217 planillas con más de 4 mil candidatos propietarios y suplentes a presidentes, síndicos y regidores.

En la selección de candidatos a diputados locales, las 26 candidaturas se postularon de unidad, proceso nada fácil, considerando que somos un partido en oposición y que no tenemos un gobernador priista y en consecuencia, no hay un liderazgo estatal del partido que aglutine y dirima las diferencias.

Ese fue el papel del partido y la función del delegado general del PRI.

Los procesos de selección fueron difíciles porque la derrota del 2010 es reciente, porque algunos todavía se afanan en buscar a los culpables y la sospecha de la traición se hace presente ante un gobernador opositor al PRI, dispuesto a comprar lo que se le atraviese y a intimidar de manera perversa a quienes no ceden  a sus pretensiones de someter al priismo.

Pero el priismo está fuerte y decidido a ganar. Existe un priismo leal, resuelto a ganar y recuperar Puebla.

El gobernador Moreno Valle tiene bajo su servicio a 6 partidos políticos: PAN, PRD, Movimiento Ciudadano, PSI, Panal y Compromiso por Puebla, este último de su propiedad.

El pasado 15 de enero, al rendir su informe de gobierno, Elba Esther Gordillo lo destapó como candidato a la presidencia de la república en el 2018, ella lo sacó del PRI y lo llevó al PAN. En Puebla se identifica a la maestra Elba Esther como la principal aliada y tutora de Moreno Valle, además de su cómplice en muchas de las conductas que ahora la mantienen como presidiaria.

Su encarcelamiento provocó que la estabilidad emocional del mandatario poblano se desequilibrara y por eso,  ahora tiene, en pleno proceso electoral,  un comportamiento político incongruente, ajeno a la ética política y al respeto a la legalidad.

Muchos presidentes municipales priistas que aspiraban a ser candidatos a diputados locales fueron amenazados por el mandatario, de manera personal, para que no contendieran, presionándolos con la no aprobación de sus cuentas públicas. Algunos, pocos  en realidad, le hicieron caso.

A través de personeros, Moreno Valle manda ofrecer recursos a los ya candidatos a presidentes municipales para que se bajen de las candidaturas o le ayuden a que ganen sus candidatos a las diputaciones locales, con el voto diferenciado.

Tiene el gobernador Moreno Valle el control de la mayoría de los funcionarios del Instituto Electoral y de algunos magistrados del Tribunal Electoral, que al margen de la Ley actúan en contra de la coalición PRI-Verde que lleva por nombre “Alianza 5 de Mayo”.

El Comité Directivo Estatal del  PRI,  presidido por Pablo Fernández y un servidor como delegado general, hemos hecho las denuncias correspondientes, desde el punto de vista mediático y ante las instancias jurídicas pertinentes.

Esta elección es inédita para el PRI, poque por primera vez en la historia de Puebla competimos para alcaldes y diputados locales sin tener un gobernador priista, sino todo lo contrario un gobernador que va con todo lo ilegal en contra del PRI-Verde.

Al no tener un gobernador priista, la labor del Delegado del Comité Ejecutivo Nacional adquiere una relevancia especial en la articulación de las fuerzas al interior del partido; pero, por fortuna, tenemos un Comité Directivo Estatal eficaz y oportuno en la solución de los problemas de fondo y en los de coyuntura, además de que hemos contado con el más amplio respaldo del Comité Ejecutivo Nacional, encabezado por el Dr. César Camacho.

En mi carácter de Delegado, de manera reiterada y permanente, he denunciado la intromisión del gobierno estatal en el proceso electoral y la forma cínica como trata de justificar el uso y reparto indiscriminado de recursos públicos en favor de sus candidatos.

Le he resultado al gobernador un Delegado incomodo y los partidos PRI y Verde han acreditado su compromiso con la legalidad y su voluntad política de no someterse a las amenazas de Moreno Valle y mucho menos de estar a su servicio.

Lo anterior le resulta molesto y raro al gobernador, que ha comprado y tiene a su servicio a seis partidos políticos, nuestras criticas buscan poner fin al abuso y a la soberbia gubernamental con que se conduce.

El partido Acción Nacional nombró desde el inicio de la campaña  a Max Cortazar  como Delegado en Puebla, el fue vocero del gobierno de Felipe Calderón y parte importante de quienes contribuyeron a su fracaso, y ante su desangelada presencia, tuvieron que traer al Senador poblano de primera minoría,  Javier Lozano, para tratar de  desacreditarme y distraerme de mis importantes actividades.

Desde el primer día que nombraron al Senador Lozano como vocero del PAN en esta campaña, dio una conferencia de prensa para anunciar: “ya estoy aquí, ya llegué, para poner en su lugar a ese Delegado del PRI”. Hasta el momento,  no me ha distraído y mucho menos me puso a temblar.

El senador Javier Lozano es un ave de mal agüero, como lo declaré a los medios periodísticos, porque fue miembro del gabinete del presidente Zedillo y perdimos la presidencia de la República, fue miembro del gabinete de Calderón y el PAN perdió la presidencia de la República, fue Secretario del Trabajo de Calderón y fue quien tenía bajo su encargo los millones de empleos que Calderón prometió y no cumplió. Ahí acreditó, una vez más, su fracaso el senador Lozano y su ineficacia en el servicio público.

El senador Lozano ha sido un fracaso electoral: en el año 2000 fue candidato del PRI a la diputación federal por Puebla y perdió la elección, obteniendo porcentualmente la votación más baja de todos los priistas en esa elección.

En el 2012, Javier Lozano compitió por el PAN al Senado de la República por Puebla y nuevamente perdió la elección. Cuando ha compitió por el PRI, perdió y cuando lo hizo por el PAN también perdió, lo que acredita que no son los partidos que lo postulan el problema, sino el enorme rechazo que Lozano tiene en el estado de Puebla. Su ilegitimidad política es a todas luces evidente.

En dos ocasiones se ha programado un debate en los medios de comunicación entre el senador Lozano y un servidor, y las dos veces se ha rajado.

Todos saben que en el caso de Zhenli Ye Gon, el chino de los 250 millones de dólares, la prensa ha difundido que fue Lozano quien le solicitó apoyo para la campaña de Felipe CalderónA él se debe la famosa frase del delincuente chino “copelas o cuelo”.

Por lo anterior, ya le he enviado el mensaje en los medios a Javier Lozano de que “debate o  cuelo”.

Hace apenas unos días, me denunció en los medios de estar, según él, ligado a “la Familia Michoacana”. A pregunta de los reporteros y al negar esa relación, que fue fabricada por Yolanda Verduzco, la entonces Procuradora General de Justicia del estado de Colima, respondí que Gustavo Madero, dirigente nacional del PAN, ha denunciado públicamente que la Familia Michoacana de los Calderón Hinojosa, Felipe y la Cocoa María Luisa, le quieren arrebatar el partido y que en ese grupo están Javier Lozano y Ernesto Cordero, lo que quiere decir que Lozano sí es miembro de esa familia michoacana.

Ante su rechazo a no debatir y ante su fracaso en distraerme y evitar que haga las denuncias pertinentes, el senador Lozano trajo apoyo a los candidatos del PAN  al insigne Senador Jorge Luis Preciado, conocido en el PAN como “el manos sucias” por el desvío de recursos públicos en campañas electorales panistas.

Jorge Luis Preciado, a quien desprecian 28 de los 34 senadores panistas, vino a Puebla a pretender difamarme.  Los medios poblanos no le dieron la menor importancia y menos cuando confesó que estuvo preso en 2003, precisamente por el delito de difamación.

Los poblanos conocieron muy bien a Jorge Luis Preciado, que ahora es fuerte aliado del Gobernador Moreno Valle y del candidato panista Antonio Gali, quienes hoy presumen tener un fuerte respaldo en el senado de la República y en la batalla que han emprendido en mi contra, pensando que yo soy el candidato y orientando hacia mi persona odio y reflectores.

Los poblanos conocieron muy bien a Preciado porque se dio a conocer y se difundió en los medios la siguiente fotografía que lo identifica y caracteriza.

Acreditó Preciado con su presencia en Puebla que sigue de difamador y acreditaron los panistas poblanos que tienen ya cuatro fuertes respaldos: la Maestra Elba Esther Gordillo, en la cárcel por delincuencia organizada; Javier Lozano, reincidente perdedor electoral y un fracaso en la función pública; César Nava, acusado por fraude a Pemex y Jorge Luis Preciado,  confeso difamador.

Con esos apoyos, Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla debería sentirse apenado y asumirse como gobernador constitucional  de todos los poblanos, que lo es.

La foto donde el hoy coordinador de los  senadores panistas aparece

fichado, resulta ya muy conocida en Puebla, porque los medios ya la han publicado.

Pero al parecer, esos apoyos no le son suficientes, por eso se mete con todo al proceso electoral y no entiende que el PRI en Puebla es un partido de oposición, no en el gobierno, y mucho menos del gobierno.

En el tiempo que resta del proceso electoral, el señor gobernador Moreno Valle tiene la gran oportunidad de acreditar que está a la altura de la gran responsabilidad que le confirieron los ciudadanos del Estado de Puebla: gobernar para todos y respetar y hacer respetar la Ley.

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Fernando Moreno Peña

Fernando Moreno Peña tiene una extensa trayectoria académica y política. Ha sido Rector de la Universidad de Colima, Diputado Federal y Gobernador de su estado natal. También ha sido delegado del Comité Ejecutivo Nacional del PRI en distintos estados de la República. Su último triunfo lo obtuvo en Michoacán. Actualmente es Delegado General del Revolucionario Institucional en Puebla y articulista en diversos medios de comunicación.