Las notarías, Xicolapa, nuevo libro

  • Xavier Gutiérrez
Sobre todo porque el común de las personas asocia la labor de los fedatarios con un lucro desmedido

El asunto de la suspensión y eventual anulación de las famosas 29  notarías por parte del gobierno estatal es sin duda un acierto. Causó muy buena impresión en distintos sectores.

Sobre todo porque el común de las personas asocia la labor de los fedatarios con un lucro desmedido. El juicio puede ser infundado, pero es y ahí está.

Pero en el caso que nos ocupa, la aprobación pública a la medida política  tiene otros componentes.

Se trata de uno más de los abusos del gobierno morenovallista. Si bien, lo mismo han hecho todos los gobernadores precedentes. Esto no descarga responsabilidad alguna.

Lo irritante del otorgamiento de estas notarías por el gobernador fallecido es lo atropellante, dictatorial y masivo del abuso.  Fue un auténtico ultraje hecho en la oscuridad con hambre de botín en favor de sus protegidos.

Aquí, la maniobra puesta al descubierto incluyó prestanombres atrás de los “notarios de paja”. Una banda de ladrones repartiéndose las patentes de corso como originalmente procedían los piratas y bucaneros.

Bien, pero nos parece que en esta y otras acciones rectificadoras y con propósito de sanción se debiera ir a fondo y sin miramiento.

Porque como golpe efectista es estupendo. Pero debe haber consecuencias, a corto plazo, visibles y explicadas.

Eso, señores míos, aquí y en China se llama comunicación política.

 En primer término como un legítimo acto de sanidad pública, pero en segundo porque hay referencia de sondeos de opinión en donde la imagen de los gobiernos estatal y municipal anda muy abajo.

Y entonces, denuncias, revelaciones, exposición de trafiques con obras, contratos, desaparición de partidas presupuestales y enriquecimiento indebido, se ventilan pero el impacto propagandístico dura dos o tres días.

Un caso concreto: magnífica investigación del titular de educación pública respecto del sobrecosto y robo de uniformes y escolares. Pero el asunto se perdió, se volatilizó. Fue flor de un día.

Ha pasado el tiempo, cambio de funcionarios, relevo  de manos de los asuntos y decisiones y todo quedó en pirotecnia verbal.

Muy mal manejo en cuanto al recurso de la propaganda.

Paréntesis: la propaganda es no sólo legítima sino legal de un gobierno. No vende productos o desechables ni bienes. Vende acciones en favor de la sociedad. Punto.

Retomando el hilo, la gente se ha enterado de la podredumbre punible que dejaron los gobiernos de Moreno Valle, Gali y Pacheco (nada, por cierto, distingue  o singulariza a cada uno, el común denominador los hermana y es la  desfachatez y el antifaz), y la pregunta obvia es..¿Y…?

Las discrepancias internas de Morena, algunas contradicciones y yerros, retratan a los gobiernos dando tumbos. Inexplicables e injustificables  si llegaron y se fundamentan en un incuestionable apoyo popular.

Pero, si sólo hay gritos y sombrerazos, humo de pirul, polvareda mediática y nada mas…entonces están dejando pasar una oportunidad extraordinaria, de oro.

Y cuidado, el bono democrático se agota. La popularidad o legitimidad se va carcomiendo cuando la realidad no concuerda con lo que la gente anhela, desea o espera.

Y lo peor, acciones verbalizadas sin contundencia visible y tangible, dejan  abiertas fisuras por donde la oposición cínica e inmoral se cuela. El PAN  no deja pasar oportunidad para denunciar que este tipo de actos de gobierno lleva una intención vengativa o revanchista.

Y resulta increíble que estos desplantes insolentes y desvergonzados, se cuelen en los medios como mensajes creíbles, y no tengan la debida y rotunda respuesta del poder público, de sus huestes partidarias o de personas con autoridad moral que ponga en su lugar a la caterva de apenas ayer.

Y mientras, el tiempo pasa, habrá elecciones. Y si no actúan ahora, con inteligencia y determinación, hay fuerzas sueltas que en la asombra acechan y preparan el terreno.

Cuidado, mucho cuidado…

XICOLAPA.- La población con este nombre es un junta auxiliar de Zacatlán. Está apenas a 9 minutos del zócalo del famoso pueblo mágico. Su zocalito diera la impresión de  que el tiempo se detuvo en los tiempos porfirianos.

Unas tiendas “de las de antes”, con sus mostradores largos, gastados por el tiempo, resistiendo el embate de la polilla, pero reminiscencia de la bonanza de otros ayeres. Su gente amable, los serranos enchamarrados, algunos güeros, de mirada amistosa y saludo coardial.

Los techos de dos aguas de las casonas antiguas, el revolotear de golondrinas, el paso de caballos y jinetes, las infaltables copitas de una infinidad de vinos que saborea uno con los lugareños, su iglesia con la milagrosa imagen del “Señor de Xicolapa”.

El pueblo es pintoresco, para caminar relajadamente, apreciar el paisaje, conversar con su gente, una delicia para el pasajero del tiempo. Como el zócalo de Zacatlán, pero más pequeño.

El ingenio de la gente de Xicolapa es propio de los serranos en general: vemos en la presidencia auxiliar una colección de más de cien máscaras de la calaca, resultado de un concurso en el que participaron desde niños de 5 años hasta mayores de 80 años. Excelente derroche de creatividad e imaginación. Son gente participativa.

Con la actitud comunitaria vencen tranquilamente el frio de diez grados de aquella noche. La niebla es parte singular que hermosea el paisaje.

Hay vida más allá de Zacatlán, claro.  Y Xicolapa es una oferta maravillosa. Se come uno con los ojos el sabor de pueblo, el señorío de su gente, sus artesanías, el ponche, los vinos, todo se confabula para un paseo estupendo.

El presidente auxiliar Norberto Moreno lo sabe, y se mueve por todos lados para colocar a su tierra en la agenda de los paseantes. Un afán, un esfuerzo, un empuje de él y su gente que en verdad merece el estímulo de autoridades y turistas…

NUEVO LIBRO.-Gilberto Navarro es un chiapaneco-poblano, abogado de profesión, charro por gusto y escritor por pasión. Acaba de publicar su segundo libro. Este se llama “Relatos. Entre Leyendas ,Cuentos y Mentiras”.

Naturalmente cuenta curiosos relatos de su natal Chiapas, que recogen las leyendas populares, las creencias y los mitos de los pueblos de aquella preciosa región del país.

Un material digno de lectura, sobre todo en estos tiempos de muertos, porque nos remite a esas narraciones que pasan de generación en generación y que son parte de la identidad de México.

¡Enhorabuena, Gilberto..!

xgt49@yahoo.com.mx

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Xavier Gutiérrez

Es periodista desde 1967. Ha sido reportero y director de medios impresos y conductor de programas de radio y televisión. En su trayectoria periodística ha sido articulista, columnista, comentarista y caricaturista. Es autor del libro “Ideas Para la Vida” y ha desempeñado cargos públicos en áreas de comunicación. Desde hace diez años conduce el programa de televisión “Te lo Digo Juan…Para que lo Escuches Pedro”.