Cuando las formas de comunicación son veloces, muchas veces la reflexión no antecede al texto, afirmó Juan Villoro, colaborador de la Revista de la Universidad de México
Afirmó que hasta hace 15 días, en promedio 100 mil personas veían sus conferencias matutinas y que ahora el número de espectadores subió a 120 mil y en ocasiones hasta 130 mil