Lecciones de política para aprendices XI

  • Román Sánchez Zamora
El que domina la razón siempre tendrá la razón, razón del ser humano, lejos siempre del lobo

A Caperucita le picó una abeja en el brazo.
La culpa era del inefable lobo.
La culpa era del camino lleno de lobos.
La culpa era del hambre y la rabia de los lobos.
Durante días, se mandó a muchos cazadores para controlar a los lobos.
Murieron muchos lobos.
La emergencia era por la culpa de los caninos.
¿Pero quién lo determinó así?

Muchos lobeznos murieron de hambre, pero no importaba, porque gracias a una abeja, la población de lobos se había controlado.

El que domina la razón siempre tendrá la razón, razón del ser humano, lejos siempre del lobo.

Twitter: @romansanchezz

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Román Sánchez Zamora
Doctor en Administración Pública. Profesor-investigador del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (BUAP). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I del CONAHCYT. Autor de 14 libros. Sus líneas de investigación son participación ciudadana, transparencia y fiscalización municipal.