Violencia criminal y política
- Eduardo García Anguiano
Diversos hechos de violencia en el escenario político que alteran el orden público vislumbran ingobernabilidad.
Aunado a la violencia delictiva nacional que se manifiesta en homicidios y feminicidios, emergen algunos acontecimientos de violencia política y entre las fuerzas del orden, veamos:
Senado de la República. – En la toma de protesta de quien asumió el cargo para dirigir la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, los senadores se enfrentaron en vías de realizar dicho acto, porque su ahora titular no cumple los requisitos establecidos en la Constitución y, además, porque en su mecanismo de elección ocurrieron vicios procedimentales.
Ataques a Fuerzas del Estado. - En Aguililla, Michoacán, fueron emboscados elementos de seguridad pública estatal, lo mismo en San Vicente Coatlán, Oaxaca, con un saldo de 18 bajas de ambas corporaciones policiales, sin que hasta ahora acuda el FBI a sumarse a las pesquisas para apoyar a las autoridades federales, que no han podido hacer justicia considerando las violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos que ahí sucedieron.
CDMX. – Diversos efectivos de la Policía Federal fueron reprimidos por elementos Secretaría de Seguridad Ciudadana de la capital del país, en virtud de que al manifestarse públicamente porque no les han cumplido sus peticiones, fueron reprimidos por un cuerpo de Granaderos, cuya desaparición se había dado a conocer públicamente.
El panorama no es nada halagüeño pues la demanda política de grupos y miembros de gobiernos locales y del federal no tienen visos de salida en el marco de la legalidad aún vigente.
El escritor Anatole France expresó: “Gobernar siempre quiere decir hacer descontentos”.
@EduardoGarci18
14 de noviembre de 2019
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Sociólogo y maestro en Administración Pública. Ha laborado en el gobierno federal y gobiernos locales en áreas de seguridad y gobierno. Ha sido profesor en la Universidad de las Américas Puebla, el IMIDECIP y el INAP. Escribe la columna Operación Seguridad.
