El escondite

  • Eduardo García Anguiano

Pensar como si se fuera el prófugo no es acertado, porque no se es tal y no se puede pensar por otro; salvo que se leyera el pensamiento.

Recientemente hemos conocido diversas opiniones sobre el lugar en que pudiera esconderse el prófugo del penal del Altiplano; aquí algunas:

  • Se encuentra en su natal Sinaloa porque ahí tiene a su familia y se siente seguro, dicen algunos americanos.
  • Otros dicen que pudiera querer llegar a Paraguay, lugar donde estará seguro.
  • Irá a Guatemala donde fue encontrado y capturado ya una vez.
  • Lo han visto en Holanda o en Colombia.

Como cualquier lugar es bueno para esconderse mientras no te encuentren, veamos algunos puntos al respecto:

No decidir por lo que se cree o se piensa.- “Yo haría tal cosa” es común oír en estos casos, por ejemplo: “creo está en Guatemala” y en consecuencia se dirigen los esfuerzos a buscarlo en ese lugar. Conclusión: por colocarse en el rol de otro se reducen recursos de búsqueda a sitios adicionales.

Trabajar con todas las hipótesis aunque suenen descabelladas.- Una labor de inteligencia que se precie de constante explora todas las posibilidades del caso y busca probarlas o desaprobarlas. Conclusión: debe realizarse un trabajo de “embudo” hasta llegar a la o las hipótesis más verosímiles.

Todas las pistas deben ser tomadas en cuenta.- La información recolectada es evaluada en función de la pertinencia, confiabilidad  y exactitud. En el caso de datos obtenidos por serendipia, es pertinente someterlos a evaluación. Conclusión: no debe desecharse una pista de inmediato.

Esconderse a la vista de unos o a la vista de todos.- En el primer caso sólo saben del escondrijo las personas de confianza del prófugo, en el segundo, se mimetiza con el medio ambiente para pasar desapercibido aunque se encuentra a la vista de todos. Conclusión: esconderse no significa sólo guarecerse.

Sun Tzu dijo: “Las operaciones secretas son esenciales en la guerra, a través de ellas se basa el ejército para hacer todos sus movimientos”.

Eduardo García Anguiano

@EGAnguiano

6 de agosto de 2015

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Eduardo García Anguiano

Sociólogo y maestro en Administración Pública. Ha laborado en el gobierno federal y gobiernos locales en áreas de seguridad y gobierno. Ha sido profesor en la Universidad de las Américas Puebla, el IMIDECIP y el INAP. Escribe la columna Operación Seguridad.