Las elecciones del siete de Junio
En lo que se espera sea la jornada electoral, con más polémica y menos votantes, es muy saludable elaborar algunos comentarios que se alejan de lo que en este momento resulta lo dominante.
Para hacer alguna consideración respecto a las elecciones se recurre de manera frecuente a revisar los diversas actividades de monitoreo de las campañas o bien los frecuentes sondeos de opinión realizados por profesionales de esa actividad, en esta coyuntura, el monitoreo realizado indica el nivel de presencia, en los medios, de los partidos políticos de manera global; y poco, pero muy poco, sobre los candidatos particulares de cada demarcación, salvo el caso de los ejecutivos a elegir en las distintas demarcaciones. Para el caso de los candidatos a legisladores el asunto es menos significativo.
En donde se pretende sentar el asidero de las opiniones es en los resultados de las encuestas o sondeos de opinión, en las que, después de presentar el ejercicio inducción estadística se nos lanza la frase siguiente: "si las elecciones fuesen hoy los resultados serían los siguientes" y enseguida nos presentan un conjunto de cifras que representan el resultado. Al respecto conviene introducir algunos matices:
- Para poder referir al resultado del ejercicio mencionado se tendría que decir: que si las elecciones fueran hoy (el día en que se realizó el ejercicio) los probables resultados serían los siguientes… ya que se trata de un ejercicio de probabilidades.
- Además, se debería tener cuidado de que la afirmación acerca de los resultados del sondeo se acompañarán de otras variables que permitan considerar, además de la percepción de los posibles electores (los resultados del sondeo de opinión) otras variables que determinan, el día de la elección, el resultado de la jornada electoral. Al respecto cabe mencionar algunos elementos que considero importantes, como los siguientes:
- Las características del candidato,
- La estructura de la organización que postula al candidato,
- La capacidad de convocatoria y movilización de los electores que corresponde a la organización postulante.
- Los recursos con que cuenta la citada organización y la relación que las organizaciones postulantes tienen con las estructuras institucionales.
Si se toma en cuenta lo mencionado es posible que con los resultados del sondeo de opinión, más el resto de los criterios mencionados en este artículo, estemos en posibilidades de aproximarnos con mayor exactitud a los resultados esperados.
Con este criterio considero que se puede dar una opinión más certera de lo que, posiblemente suceda el 7 de junio, en el ámbito de lo electoral.
En una encuesta publicada por El Universal levantada por Buendía y Laredo, en el mes de febrero del año en curso, revela una intención del 62% de los encuestados para concurrir a votar, según este resultado la participación electoral sería bastante considerable para una elección intermedia. Al respecto, se tendría que considerar la calidad de la muestra y luego tomar en cuenta que es un cálculo de probabilidades. Lo rescatable de este ejercicio estadístico es que los entrevistados se pronunciaron mayoritariamente porque el presidente y su partido no cuente con mayoría simple en la cámara de diputados, lo que de ser cierto podría expresarse el día de la jornada electoral como una tendencia, aunque había que tomar en cuenta la presencia de una coalición que se encuentra muy bien camuflada.(en las boletas de votación)
Con base en sondeos de opinión los distintos actores políticos hacen sus pronósticos: en el gobierno federal y en el PRI se presume que no habrá sorpresas y se manifiestan muy confiados en lograr, en alianza con el Verde, una mayoría simple en la cámara de diputados, el partido Acción Nacional hace sus cuentas y proyecta contar con 200 diputados; en tanto el PRD asegura mantendrá los bastiones del DF, Guerrero Michoacán y Morelos. El asunto es muy impreciso y más si se toma en cuenta que además de la percepción ciudadana, se deberá considerar los criterios que he mencionado en mi reflexión.
Aun en las que parecen seguras para los partidos, de acuerdo a las encuestas se relativizan por la consideración de los factores estructurales de las demarcaciones electorales y de la presencia de las estructuras partidarias, de la relación de candidatos y partidos con las estructuras institucionales y con el perfil de candidatos, sumado todo, a la capacidad de convocatoria, podría permitir contar con un panorama más claro para evaluar a los posibles resultados de la jornada electoral del domingo 7 de junio.
La verdad es que, considerando un panorama más completo es muy probable que el actual gobierno sí obtenga un volumen de votación que le asegure la mayoría simple en la cámara de diputados y que obtenga un avance considerable rescatando algunas gubernaturas que tiene la oposición, además de mantener las más importantes que hoy detenta, tal sería el caso de la gubernatura del estado de Nuevo León.
Es de resaltar el reto que significa la presencia de un candidato independiente a la gubernatura del Estado de Nuevo León cuya irrupción, aunque no triunfe, en la contienda ya anunció que el fin del viejo sistema de Partidos se encuentra próximo, ya viene un sistema de partidos con mayor democracia interna y un hasta aquí al monopolio de los partidos para registrar candidatos a puestos de elección popular.
Todo anuncia que México necesita un mejor sistema de partidos y de organizaciones ciudadanas para participar en las elecciones, y en toda la vida política de nuestra República. Por el bien de México, espero que así suceda.
