El Automóvil Gris
- Elvira Ruiz Vivanco
A dos voces y un piano y, a la manera del benshi japonés, Irene Akiko, Fabrina Melón, ambas actrices de un sobrado registro, junto con Ernesto Gómez Santana, un pianista a todas luces, talentoso y experimentado; tras su regreso a los escenarios mexicanos, presentaron en el Teatro Principal, el interdisciplinario, brechtiano montaje de: El Automóvil Gris, dirigido por el destacado director Claudio Valdés Kuri.
La musicalización, narración, doblaje y recreación vocal y sonora en vivo, efectuada por la agrupación teatral de “ciertos habitantes”; es un proyecto con una profusa trayectoria aquí y en tierras extranjeras. De hecho, sus integrantes han sido reconocidos con los más importantes premios y reconocimientos, así como han contado con apoyos federales e internacionales, por la atinada estructuración de sus propuestas.
Este proyecto que combina: el séptimo arte con su ancestro en línea directa, el arte del teatro, la coreografía, la gestualidad, el canto, la música interactiva, ejecutada en dialógica enfática, o con contrapuntos, o con sonidos contrastantes; ha sido traducido: al inglés, al árabe, al japonés, al portugués, al polaco, además del castellano. Lo mismo contiene los ingredientes de un ditirambo, que los componentes del benshi, esa tradición nipona, que recreaba en vivo las voces de los caracteres proyectados en la pantalla; dándole un toque mimético a la narrativa fílmica.
Un guiño para nuestro público, es la secuencia de PUEBLA, en la que vemos retratada la esquina de los portales del Palacio Municipal, en lo que hoy es la 2 norte y la Palafox y Mendoza; esa Puebla monumental, con sus chinas y sus charros; mientras en otros lares las fuerzas zapatistas se movilizaban. También vemos algunas calles típicas, edificaciones; hay algo así, como representación dentro de la representación, más juegos de intertextualidad, como esa toma de cine dentro del cine, cuando el cuadro es inundado con la fotografía del Cine Olimpia; entre muchos otros detalles del exquisito entramado que logra en 1919 Enrique Rosas con su maravillosa película silente: El Automóvil Gris.
El Teatro no estaba abarrotado, tal vez porque algunos muy tarde nos dimos por enterados de la oferta espectacular de este sui géneris festival artístico y cultural. Nos encontramos a Sergio Ortíz, quien amablemente nos hizo partícipes de esta fiesta poblana y, también vimos a Omar Lezama, ameno, quien por cierto, hoy fue tantas veces mencionado por la comunidad escénica poblana, debido a su miopía en la programación de las agrupaciones seleccionadas para participar en el Festival 5 de Mayo Puebla 2014.
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Artista escénica y audiovisual. Profesora Investigadora en la Facultad de Artes y en la Facultad de Filosofía y Letras (BUAP). Doctora en Ecoeducación (IUP) con Maestría en Psicoanálisis y Cultura (ELP) y Licenciatura en Teatro y Certificado en Danza por la UDLAP. Diplomado Gestión y Creación de Proyectos Escénicos (INAEM Madrid).
