Faltan pocos días

  • Rocío García Olmedo
.

El domingo, las/os poblanos definiremos con nuestro voto, no sólo a quienes serán los ocupantes de los cargos de representación política en municipios y en el Congreso del Estado, también con ello, decidiremos a quienes tendrán en sus manos la oportunidad  de convertir en acciones de gobierno, las enormes desigualdades que presenta nuestro estado, una vez que lleguen a ocupar posiciones de poder.

Satisfacerlas, sin duda implica, que los hoy aspirantes a esas representaciones políticas cuenten con una visión social, que les permita percibir lo que realmente requiere de una  intervención urgente, y diseñen políticas públicas que modifiquen esa problemática social a la que se enfrentan la mayoría de las y los poblanos y reviertan sus condiciones actuales de vida.

Y ello atraviesa por dos factores fundamentales, uno lo es la intervención en materia legislativa, lo que requiere de buenas prácticas en materia de armonización normativa y creación de nuevas normas que sustenten jurídicamente el diseño de esas políticas públicas; y el otro, la asignación de recursos, que requiere también de buenas prácticas operativas hacia los presupuestos.

Combatir la desigualdad social que persiste en estado, pasa también por institucionalizar políticas públicas con perspectiva de género en sus diversas etapas y dimensiones, y si lo que queremos es llegar al logro de la igualdad entre hombres y mujeres y a una igualdad sustantiva para las mujeres, es necesario hacer visibles a las mujeres en el marco jurídico y en los presupuestos con perspectiva de género ya que la neutralidad invisibiliza a las mujeres y abre las condiciones para que se violente sus derechos humanos.

Y un obstáculo es todavía en el estado de Puebla, la construcción de condiciones favorables que lo permitan, y ello implica abordar en Puebla de una vez por todas, el avance del presupuesto público con perspectiva de género.

Un diagnóstico elaborado por ONUMUJERES y el Instituto Nacional de las Mujeres (2012) refiere la serie de faltantes que en Puebla existen respecto de ese amplio marco normativo que sustenta la igualdad entre hombres y mujeres y nos permite hacer visible una parte de la tarea que deberán realizar las y los diputados que resulten electos.

-La Constitución Política del estado de Puebla, no contiene dispositivos específicos en materia de género.

-La Ley de Planeación del estado, no considera enfoque de género en la planeación para el desarrollo.

-La Ley de Igualdad entre Hombres y Mujeres, hace referencia a presupuestos públicos con perspectiva de género pero no se ha instrumentado, de ahí que se requiere avanzar en la obligatoriedad en la planeación presupuestal de partidas para la perspectiva de género.

-Para la aplicación de la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia entre hombres y Mujeres, el estado debe proveer de los recursos, y esta Ley en Puebla, no incluye la disposición de asignar recursos presupuestales para el logro de sus fines.

Puebla se encuentra entre las entidades que aún no han incorporado explícitamente el concepto de género como criterio de planeación para el desarrollo, en sus funciones, no alude a los Presupuestos públicos con perspectiva d género, ni siquiera lo hace la norma que crea al Instituto Poblano de las Mujeres, como consecuencia, este enfoque no ha sido incorporado en la programación y presupuestacion estatal, lógicamente tampoco este enfoque es considerado como criterio de evaluación; tal vez esto responde al porqué tantas desigualdades entre hombres y mujeres en el estado de Puebla.

Si el Plan Estatal de Desarrollo contiene algunas directrices sobre género como política transversal de gobierno, y que sigue solo en el papel mencionado, el próximo Congreso poblano podría desde ahí detonar  la elaboración de presupuestos para a igualdad sustantiva entre mujeres y hombres. En Puebla requerimos ya de un anexo transversal en el presupuesto estatal que detalle las erogaciones de las instancias públicas para la igualdad entre mujeres y hombres y contemple la irreductibilidad de gasto para su atención.

Por casi cinco años los próximos representantes políticos que elegiremos, serán los encargados de defender nuestros intereses, de ahí la importancia de decidir el voto que otorgaremos el próximo domingo.

Las/os invito a votar con mucha responsabilidad por los hombres y mujeres con una verdadera visión social, pero también que tengan una visión con perspectiva de género y que sepan con claridad que  “la palabra género se diferencia de sexo para expresar que el rol y la condición de hombres y mujeres responde a una construcción social y están sujetas a cambio” (Beijing, 1995).

Faltan pocos días para que las y los ciudadanos poblanos definamos.

Correo electrónico: [email protected]

Tuiter: @rgolmedo

Facebook: Palabra de Mujer Atlixco

Opinion para Interiores: 

Anteriores

Rocío García Olmedo

Abogada, Notaria (BUAP) Maestra en Políticas Públicas y Género (FLACSO). Académica del ICJ. Regidora, Diputada local (2), Diputada Federal. Fundadora Asociación Mujeres Abogadas. Miembro de diversas organizaciones feministas.