PRI se fortalece y ve posibilidades de regresar a Casa Puebla

Marco Aurelio Mirón/La Entrega/El Sol de Puebla
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Políticamente el PRI salió fortalecido de la elección federal del pasado domingo al dar la batalla al PAN y arrebatarle de manera sorpresiva, por el momento, dos de los cuatro distritos de la capital. Visto del lado de las matemáticas, el resultado es negativo en comparación al 2012.

Además se prendieron focos de alerta que necesita trabajar de inmediato si quiere competir en 2016 por la mini gubernatura.

Hace tres años el Revolucionario Institucional logró borrar del mapa al panismo-morenovallista al triunfar en 12 de los 16 distritos apoyado por la inercia del entonces candidato a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, mientras en este proceso tiene la victoria asegurada en ocho, con posibilidades de sumar otro más en la figura de Graciela Palomares.

Es decir, cuatro distritos menos de los conseguidos en 2012.

Políticamente representa un triunfo para los priistas, pese a la mala dirección de la líder estatal Isabel Allende, porque pudieron callar bocas de los operadores políticos de Acción Nacional, como Eukid Castañón, que afirmaban arrasar al menos en 12 distritos.

La "cachetada" sobre todo se deja sentir en la capital poblana, donde el PAN se le consideraba invencible en procesos federales en las cuatro demarcaciones. La realidad ha sido diferente y han perdido dos con posibilidades de ser tres.

Políticamente se fortalece rumbo al 2016 y alberga posibilidades de volver a ser inquilino de Casa Puebla.

En esta misma columna se expuso que el PRI aspiraba a triunfar en la mitad de los distritos basado en dos componentes. El voto duro y el trabajo de tierra combinado con los señalamientos contra la administración morenovallista.

El pronóstico se cumplió pero con algunas sorpresas que no esperaba el priismo.

Tal es el caso de ganar dos distritos en la capital y perder Teziutlán pero sobre todo Zacapoaxtla.

Numéricamente de una elección federal a otra el PRI perdió.

El PAN sin alianzas duplicó el número de distritos de cuatro a ocho.

Pero en la elección del 7 de junio tiene mayor importancia el aspecto político por el escenario que engloba a Puebla y el desarrollo del próximo proceso comicial del 2016.

Ahora sí, dicen, el PRI tiene bien puestos los guantes para dar batalla al gallo panista que irá seguramente en alianza con otras fuerzas política, como el PANAL, el alicaído PRD y Compromiso por Puebla.

Sin el apoyo de otras fuerzas políticas, el panismo no es invencible como parece en territorio poblano.

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Las señales de alerta donde el PRI debe trabajar rumbo al año siguiente están en los resultados en algunos distritos.

Antes del domingo, el priismo jamás había perdido el distrito de Zacatlán. La división interna se hizo sentir al igual en Tehuacán donde hubo traidores encabezados por la presidenta municipal al jugar las contras al abanderado de su propio partido político.

Otro punto a tomar en cuenta está el caso de Ajalpan donde el PANAL, un partido político sin gran estructura, logró obtener poco más de 35 mil votos, 12 mil 600 menos de los obtenidos el contendiente del tricolor.

La euforia encabezada por la líder estatal, Ana Isabel Allende, debe desaparecer inmediato y trabajar si quiere seguir con la inercia de poder triunfar en el 2016.

Otro aspecto a cuidar será la relación con el PVEM.

Con su apoyo, le permitió cantar victoria en los distritos VI y XII de la capital poblana.

Por sí mismo el PRI hubiera perdido ambos.

Por cierto Juan Pablo Kuri Carballo, dirigente estatal del partido del tucán, acudió ayer por la mañana a la Ciudad de México a entregar cuentas de lo ocurrido en suelo poblano.

Precandidatos a la mini y a la alcaldía en 2018

Aunque Alejandro Armenta Mier, candidato ganador del distrito VII con cabecera en Tepeaca, afirme públicamente que su mente está concentrada en su próximo trabajo como integrante de la Cámara de Diputados, le llama la atención el canto de las sirenas de la miniguberantura.

Como lo expresaron otros columnistas en su momento, el ex funcionario federal se convirtió automáticamente en precandidato en el 2016 al ganar el pasado domingo.

Su posible nominación sin duda resulta positiva a la senadora Blanca Alcalá Ruiz, quien tiene la mira puesta en 2018.

Caso similar sucede con Víctor Manuel Giorgana Jiménez.

Ganador del distrito 12 se alza como figura principal para buscar la nominación en 2018 pero a la presidencia municipal de Puebla.

Su triunfo pone a temblar a José Chedraui, quien busca tejer su proyecto gubernamental rumbo al Palacio Municipal pese a su gris gestión al frente de la dirigencia municipal.

Pese a su falta de carisma y un discurso un tanto acartonado, Giorgana Jiménez se posiciona como el contendiente número uno a la alcaldía.

El tiempo dirá el rumbo político de ambos priistas.

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