Maldonado y Moya, piezas clave en el ajedrez del gobernador

Jorge Rodríguez Corona/A Puerta Cerrada/El Sol de Puebla
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Luis Maldonado Venegas y Roberto Moya Clemente emprenden la recta final del sexenio de Rafael Moreno Valle como empezaron: figurando entre los hombres de mayor confianza del mandatario, y por tanto, entre los más influyentes en la toma de decisiones.

Pese a la resistencia de algunos compañeros de equipo, Maldonado Venegas logró que el gobernador le respetara el control de la Secretaría General de Gobierno y de la Secretaría de Educación Pública, al mantener en ellas, como encargados de despacho, a Jorge Benito Cruz Bermúdez y a Antonio Argüelles Díaz González, en ese orden.

Jorge Cruz le garantizará a Maldonado un retorno sin contratiempos a la administración estatal, por ahí de la primera quincena de septiembre, después de rendir protesta como diputado federal, y Antonio Argüelles le permitirá a Cruz Bermúdez reincorporarse a la oficina principal de la SEP una vez que abandone el edificio del Barrio del Alto.

Los integrantes de un sector del grupo en el poder hubieran preferido que la Secretaría General de Gobierno pasara a manos del morenovallismo puro, como le llaman. En lugar de Jorge Cruz o cualquier otro personaje ligado a Maldonado Venegas, tenían en mente a Luis Banck Serrato, actual secretario de Desarrollo Social, pero no consiguieron ser atendidos en sus sugerencias.

Si la relación entre Moreno Valle y Maldonado sufrió una grieta en los días álgidos del caso Chalchihuapan, ésta mejoró en los meses posteriores hasta el nivel de reconstituirse en aras de alcanzar los objetivos políticos de mediano plazo vinculados al 2018: la sucesión presidencial.

Maldonado se propuso convencer al gobernador acerca de la importancia de mantenerlo cerca de él, en la primera fila de sus operadores políticos, y las designaciones anunciadas este domingo tanto en la SGG como en la SEP demuestran que lo consiguió, que sigue en el ánimo de Moreno Valle.

Podrá ir a la campaña perredista sin temores.

Su lugar lo esperará de vuelta en Casa Aguayo.

Algo similar sucedió con Moya Clemente.

El ahora ex secretario de Finanzas y Administración no tuvo ningún problema para dejar en su lugar a Roberto Rivero Trewartha, a quien él mismo recomendó desde la transición de 2010 para hacerse cargo del saneamiento de las finanzas en el ISSSTEP y más tarde respaldó para ocupar la titularidad de la Secretaría de Salud.

Roberto Rivero es ciento por ciento gente de Moya.

A diferencia de Jorge Cruz, que recibió el nombramiento de encargado de despacho, Rivero Trewartha fue designado secretario.

No obstante, se sabe que también ha sido encomendado para llevar las riendas de la dependencia de manera temporal puesto que Moya Clemente estaría emprendiendo el retorno a Puebla en las primeras semanas del próximo año, ya que estén armadas y aprobadas las leyes de ingresos y egresos de la Federación correspondientes al ejercicio fiscal de 2016.

Si Moya regresa, Rivero Trewartha volverá a Salud, por lo que se entiende que Moreno Valle designara únicamente a un encargado de despacho en esta dependencia, a José Mario Márquez Amezcua.

Junto con esto, Roberto Moya también consiguió que Rodrigo Riestra Piña por fin se hiciera de la titularidad de la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial, en lugar de Mario Rincón González.

Después de varios intentos fallidos, Riestra Piña se convirtió en secretario, y gracias a su exjefe Moya.

Maldonado y Moya son los vencedores en esta etapa de reajustes al gabinete.

Ambos irán como candidatos a diputados federales por la vía plurinominal; ambos arribarán al Congreso de la Unión; ambos dejaron en posiciones importantes a sus colaboradores de mayor confianza y ambos tienen en la mano el boleto que les garantiza su regreso a posiciones de primer nivel.

Por eso, aunque en ocasiones se contrapongan y opinen en direcciones encontradas, permanecerán como piezas de máxima relevancia en el ajedrez del gobernador.

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El alcalde José Antonio Gali Fayad está por anunciar una millonaria inversión de origen privado para el centro histórico de la ciudad de Puebla.

Después de varias charlas informativas, de conocer a detalle las políticas públicas que se han emprendido en el último año y de mirar las proyecciones de futuro que se tienen para la capital, un grupo de inversionistas decidió adquirir un predio en el primer cuadro de la ciudad para construir un hotel Holiday Inn.

El inmueble será levantado sobre la 2 Poniente, entre las calles 9 y 11 Sur, constará de 93 habitaciones y tendrá un costo de 150 millones de pesos.

La idea, y eso también lo informará el presidente municipal de Puebla en esta misma semana, es hacer realidad esos añejos planes que proponen repoblar y darle vida a la zona centro de la angelópolis.

@jorgerdzc

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http://www.oem.com.mx/elsoldepuebla/notas/n3732186.htm