Adhesiones que matan
- Antonio Madrid
Con bombo y platillo fue anunciada una adhesión que de entrada pareciera buena, pero que no parece serlo tanto. Y es que cuando el protagonista de esa adhesión es alguien con tan poca congruencia, el resultado no es el óptimo.
Me refiero desde luego a la adhesión de Gabriel Alvarado Lorenzo, exalcalde de Huauchinango, a la campaña de Rogelio López Angulo, alcalde quien busca reelegirse.
Decía que de entrada la noticia resultó ser una bomba. Y es que para nadie es desconocido que Alvarado Lorenzo, era enemigo político acérrimo de López Angulo. No pocas veces lo criticó severamente, en el sentido de que los resultados de su administración eran nulos, criticando temas como inseguridad, escasez de agua, falta de eventos culturales, abandono de obras como el Parque Escénico, falta de eventos navideños como los que él hizo y un largo etcétera, que lo posicionaron como alguien con ese perfil crítico.
Veleidoso como es, un día sacó un meme con Luis Miguel cayéndose, diciendo que así quedaron muchos cuando se dieron cuenta que estaba registrado como aspirante de Morena a la alcaldía. El meme, causó más risas que otra cosa. Más tarde, cuando se supo que el candidato de Morena era Rogelio López, no se sabe si el que cayó como el Luis Miguel del meme fue él.
El caso es que llegaron las campañas y él, protagónico como es, solo veía pasar a los triunfadores y seguía con sus publicaciones de frutas y verduras, con cada vez con menos reacciones.
Las campañas siguieron, con un Rogelio López punteando en las preferencias electorales.
Y un día, por instrucción de Alejandro Armenta, candidato de Morena a la gubernatura, Gabriel Alvarado tuvo que comerse el sapo más grande que jamás se haya comido en su vida. Sapo es una manera amable de decirlo, en otros pueblos le dicen de otra manera.
Y sí, ese Gabriel Alvarado que veía a la administración como un lastre, de pronto tuvo que sentarse con Rogelio López y demostrarle su apoyo.
¿Qué? Fue la expresión de propios y extraños. De pronto, la gente, su gente, su grupo político, que durante dos años y medio estuvo dándole like a las publicaciones haterosas (lease odiosas) de Alvarado contra Rogelio, de pronto les salieron con el cuento de que ahora ya no era malo si no bueno. ¡Qué poca madre!, dicen que escupieron muchos.
Claro está, no hay que ser ingenuo y es sabido que la política es así: Un viejo dicho reza que “en política hay que estar acostumbrado a comer mierda y no hacer gestos”. Y algunos le agregan: “Y pedir más”. Tal es el caso.
Dos cosas habría que precisar:
1. Rogelio López no lo necesitaba, toda vez que siempre ha sido el candidato puntero.
2. ¿Qué tanta gente de Alvarado se habrá realmente adherido a López Angulo?
3. ¿Valía la pena esta adhesión o fue solamente para callarle la boca a Alvarado?
El caso está que la adhesión ha sido pactada, al menos en teoría, aunque la histórica fotografía juntos quedará para la memoria.
Otra pregunta surge, aunque de menor importancia: ¿El “columnista” (favor de no reírse) golpeador de Alvarado, Edgardo López, seguirá haciendo críticas a través de sus textos al candidato-alcalde Rogelio López dictadas por su amo, el inefable Gabriel Alvarado, o de plano callará como momia?
Por cierto, como pedir congruencia a un personaje en contra el alcalde Gustavo Vargas y a Morena en general, incluido a Cabecita de Algodón antaño y después lanzó a su esposa Liliana Luna por Morena, quien por cierto perdió estrepitosamente contra el mismo Rogelio López. ¡Señores, pongámonos serios! Esa adhesión, no ayuda. Es más, Rogelio ni la necesitaba.
Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta.
Opinion para Interiores:
Otras Opiniones
-
Abel Pérez RojasPoesía y barrio: la geografía íntima del saber -
Cintia Fernández Vázquez¿El algoritmo nos robó el futbol? -
Román Sánchez ZamoraMinuto 50 -
David Córdova TelloLa izquierda: entre el desgaste y la crisis de credibilidad -
Carlos Anaya MorenoLa paradoja del hambre en la era de la abundancia
Anteriores
Comunicador y periodista. Reportero, corresponsal y columnista (La Pasarela) en diversos medios poblanos. Ha ejercido su labor reporteril en radio, televisión y prensa escrita en medios de Huauchinango y Xicotepec.
