Entre hermanos
- Alejandra Fonseca
- Sí hermana, yo sé que te emociona, y tú eres el tipo de persona que siempre quieres que me vaya bien ¡y de eso estoy totalmente seguro! Yo sé que cometí un chingo de errores de más joven: hice mucha cagada, hice muchas cosas. ¿Pero sabes qué? La gente cambia, la gente madura, la gente va siendo mejor persona; y te agradezco por todo el cariño, por todo el tiempo, y por todo el apoyo que tú me das porque sé que lo haces de corazón, y pues voy saliendo adelante…
- Yo sé que tú eres muy delicada con las cosas de Dios, pero ahora digo, si en algún momento Dios me dijera: ‘Te voy a conceder un deseo’, no le voy a pedir ni dinero ni fama ni nada de esas pendejadas que la gente pide. Yo solamente le diría: Dios, ¿me vas a conceder un deseo? Regrésame a los veinte años, pero con la experiencia de vida que tengo ahorita, ¡y no quiero más!’ O sea, regrésame a los veinte años, pero con la experiencia de vida que tengo ahorita ¡para ya no cagarla como la he cagado tanto! De verdad, así más joven ya que ahorita tengo un chingo de cosas que hacer, ¡quiero hacer muchas cosas!, pero ya no tengo la misma fuerza, ya no soy el mismo. Y digo: ‘¡puta madre!, si hubiera pensado como pienso ahora cuando era más joven, ¡no mames!, mi vida hubiese sido diferente, ¡pero uno hace pura pinchi cagada!
- Mira hermano, te voy a decir una cosa: Dios te va a dar lo que pides cuando tú también pongas tu parte. Yo sé que te va a ir muy bien; yo sé que no necesitamos regresar el tiempo atrás porque volveríamos a ser los mismos pendejos que se equivocaron como nos equivocamos. Entonces, ¿sabes qué? Hay que ver para adelante y darnos cuenta que podemos hacer todo lo que queramos, ahora con más sabiduría porque sabemos que podemos crear un nuevo ‘yo’ en nuestra ‘vieja persona’. O sea, Dios ya te dijo:
¡Concedido! Tú tienes una relación muy estrecha con Dios y yo estoy teniendo mi relación muy especial con Dios, ¡por eso sé de lo que te hablo! Ya te concedió lo que pides ¡y vamos agarrados de la mano!”
Lección: “Si antes hubiese tenido la cabeza de hoy, no habría cometido los errores que cometí… Pero la cabeza de hoy la tengo gracias a esos errores.”
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