El PAN va por la Presidencia en 2018, con Puebla a la cabeza
Y sí, mientras el PRI continúa extraviado en reconocer de entre las cenizas el perfil de dirigente que requiere para sobrevivir, ese enemigo político que lo derribó de la cima en 2010 da pasos agigantados hacia un nuevo objetivo: las elecciones federales de 2018. O lo que es lo mismo, la sucesión presidencial del priista Enrique Peña Nieto.
El 7 de mayo, en un mitin de campaña a favor de Gustavo Madero, Ricardo Anaya Cortés pronunció unas palabras que pasaron desapercibidas para algunos pero que provocaron un enorme gesto de satisfacción entre los panistas morenovallistas que lo escuchaban.
"Que nadie se equivoque, en el 2015 vamos a ganar la mayoría de las diputaciones federales y en 2018 recuperaremos la Presidencia de la República", expuso, para luego soltar: "con Puebla como ejemplo y con Puebla a la cabeza".
¿Con Puebla a la cabeza?
Justo después agregó:
"Hoy en toda la República se habla de Puebla por el gobierno de Rafael Moreno Valle".
Dado el remate, los panistas morenovallistas que creyeron interpretar que ese "con Puebla a la cabeza" era más bien un "con Moreno Valle a la cabeza", confirmaron su percepción.
En una pequeña parte de su discurso, el diputado federal con licencia y aspirante a secretario general del CEN del PAN en la planilla de Madero dejó claro lo que Puebla representa para ese grupo en el futuro.
Y si ese grupo está cerca de hacerse de la dirigencia en la elección del próximo domingo, como prevé una mayoría de encuestas, pues Puebla y Moreno Valle pasarán a convertirse en el proyecto del partido.
¿O no?
Al día siguiente del mitin maderista ocurrió otro hecho trascendente para el gobernador poblano.
Jesús Zambrano Grijalva, líder nacional del PRD, vino al estado para encabezar un festejo por el 25 aniversario de la fundación de ese partido.
¿Recuerda quién fue el invitado de honor?
Pues quién más: Moreno Valle.
De la misma manera que con el discurso de Ricardo Anaya, 'Chucho' Zambrano electrizó a la concurrencia, en sentido figurado, con la 'generosidad' de sus palabras.
"Gobernador, aunque no eres perredista hablaste como un militante. Cuando actuamos de buena fe, de personajes que no nos han decepcionado, le damos vuelco a la vida política de Puebla", expuso en una primera ráfaga de elogios el presidente perredista.
De inmediato se pronunció por mantener los acuerdos, las alianzas y las coaliciones como las de 2010 y 2013 en las elecciones locales del estado.
"Hace algunos años era impensable tener esta composición (gobierno de coalición) y efectuar este acto. Vamos por el camino correcto. Nos mantendremos en esta línea y convicción", concluyó.
Por supuesto, con la mira puesta en 2018, se replicaron los rostros alegres de la noche anterior.
Con la celebración perredista, Moreno Valle cerró una exitosa jornada política, y futurista, de dos días.
Sin embargo, ahí no terminó todo.
Cinco días después de la incursión, ayer, Luis Maldonado Venegas fue a la sede nacional del partido del Sol Azteca para concretar su inscripción como militante.
En un acto de inusual formalidad, Zambrano estuvo ahí para atestiguar la adhesión y darle la bienvenida al jefe de gabinete de Moreno Valle.
No sé qué opine usted, pero a mí me parece que los astros comienzan a alinearse a favor de una megacoalición opositora (al PRI) de cara a próximas contiendas electorales. Y que Puebla es, o pretende ser, la fuerza gravitatoria que mandate esa alineación.
Mientras tanto, mientras su rival da pasos agigantados hacia otras latitudes, los tricolores poblanos siguen metidos en desenmascarar al hombre o la mujer ideal que los rescate... y que no existe, ni en Los Pinos.
Twitter: @jorgerdzc
