Si no se desmantela, -aún es momento-, todo lo que está generando confusión, desorden e incertidumbre dentro de las cúpulas panistas de todo el país, pero especialmente de Puebla, habrá anarquía y desorden en el Partido Acción Nacional, que al menos en Puebla, se perdieron principios e ideología, para dar paso a la búsqueda del poder por el poder.
La lucha encarnizada que sostienen las duplas Cordero – Oliva y Madero – Anaya, apoyados, más por interés que por convicción, por sus huestes y esquiroles, está hundiendo a los auténticos panistas quienes miran como sus dirigentes se disputan el botín, importando tres pepinos el bienestar de las bases que los han encumbrado.
Estamos a unos días para la celebración de las elecciones, -se ha hecho mucho ruido, como si fueran las presidenciables-, para renovar a la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional. Lejos de lograr acuerdos para una lucha electoral civilizada, los grupos radicalizan más su postura, la lucha es sin cuartel y de manera soterrada, sacan los trapitos al sol del enemigo político, lo que está dañando a los panistas.
En Puebla el panismo ortodoxo, el creyente de los principios e ideologías panistas, se la está jugando con la dupla Cordero – Oliva, gracias a la labor proselitista de los duros del PAN, como Ana Teresa Aranda Orozco, Francisco Fraile García y Juan Carlos Mondragón, que se han unido y sumado a la campaña del ex Secretario de Hacienda, porque creen que con él se rescatará al panismo. Yo diría, que después de la campaña, gane quien gane, lo que se recogerá, son despojos.
En Puebla es un hecho que ganará Ernesto Cordero, porque el panismo dogmático poblano no tiene ningún compromiso con la administración morenovallista. Por el contrario, al actual gobierno estatal lo miran con hambre de venganza, por los despidos que han sufrido y porque se han cerrado las puertas para los panistas, que se la jugaron desde un principio con Rafael Moreno Valle Rosas.
Ahora es momento de cobrar facturas, más cuando de manera abierta, Rafael Moreno Valle Rosas, con tufo priista, busca a toda costa el triunfo de Madero para cristalizar sus proyectos políticos a futuro, ha manifestado públicamente su simpatía por Gustavo Madero a quien recientemente acompañó lo acompañó al vecino estado de Tlaxcala. Como diría el dicho popular, nomás para joder al vecino: Los panistas llevarán las contras al mandatario y votarán por Cordero y Oliva. Y sino al tiempo. SALUCITA DE LA BUENA.
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