Protestas contra Gali, por fallas de sus colaboradores

Jorge Rodríguez Corona/A Puerta Cerrada/El Sol de Puebla
.

Priistas o no priistas, los inconformes que interrumpieron el jueves el arranque de las jornadas de atención ciudadana del edil José Antonio Gali prendieron una luz de alerta entre los integrantes de su primer círculo de colaboradores, tanto que en las horas siguientes al desencuentro se celebraron reuniones de emergencia para evaluar lo ocurrido.

La salida más sencilla fue responsabilizar de los hechos a un grupo de priistas interesado en competir por la presidencia auxiliar de San Miguel Canoa, definir el reclamo como un acto de provocación con meros fines políticos.

Es muy posible que así haya sido.

Que como le informaron los sabuesos políticos al presidente municipal de Puebla, la manifestación tuviera su origen en Raúl Pérez Velázquez, un supuesto priista desconocido que presuntamente quiere ser presidente de la junta auxiliar en la que habita, y que vio en la visita de Gali una oportunidad para obtener dividendos preelectorales.

No obstante, quién sea Pérez Velázquez y qué busque es lo que menos importa.

Lo relevante de esa mañana de jueves en Canoa, en la que el alcalde ponía en marcha el programa que lleva por nombre "Progreso a la puerta de tu casa", fue la incapacidad de su equipo para prevenir situaciones de crisis en un acto programado.

Es aquí donde aparece el nombre de Guillermo Aréchiga Santamaría, su secretario de Gobernación.

La primera salida para encabezar una jornada de atención ciudadana, que se realizaba además en una junta auxiliar de probada complejidad social, exigía de Aréchiga y su equipo una eficiente labor de anticipación.

Eso no ocurrió.

Si se hizo, se hizo mal.

Y el edil pagó las consecuencias.

Al final de los acontecimientos no sucedió nada grave.

José Antonio Gali fue retirado del lugar y no hubo argumento alguno que pretendiera dar la razón a los manifestantes, agitados, según se dice, por motivaciones políticas.

Pero no es ahí donde debe estar centrada la mirada del alcalde, en la búsqueda de culpables externos.

La inexperiencia de algunos de sus colaboradores, sumada el desconocimiento del terreno que pisan, es lo que requiere de una rápida y efectiva atención.

La buena noticia para los operadores de Gobernación es que cuentan con tres meses para prepararse, pues será hasta después de ese tiempo cuando se lleve a cabo la siguiente salida del alcalde en los términos del mencionado programa.

***

Después de protagonizar varios desencuentros, los que se dieron a partir de aquella conferencia de prensa en que los diputados tricolores pidieron la reapertura de la cuenta pública de 2012 del gobernador Rafael Moreno Valle, Jorge Aguilar y Víctor Giorgana han hecho esfuerzos notables por mejorar la relación al interior del Congreso.

Una muestra de ello fue la conferencia de prensa conjunta que ofrecieron el jueves para confirmar la adquisición de los teléfonos móviles iPhone, la cual había sido desacreditada un día antes por Pablo Montiel en su calidad de presidente del Comité de Adquisiciones.

Cuentan los enterados que Aguilar y Giorgana se dieron una larga encerrona la noche del miércoles para hablar acerca de los asuntos que los habían venido enfrentando, y que definieron el papel que asumirán las fracciones partidistas que representan en los meses por venir.

Así, el coordinador del PAN hará valer su mayoría sin ser apabullante.

Y el del PRI disfrutará de la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política que ostenta, pero, sin olvidar que representa a una minoría.

***

Ahora que los coordinadores de las fracciones del PAN y el PRI en el Poder Legislativo se han comprometido a conducirse por la vía de los acuerdos más o menos pacíficos, un pendiente que podría destrabarse esta misma semana es la elección del director de comunicación social.

En menos de dos meses, los diputados del blanquiazul han rechazado las tres propuestas de los legisladores priistas: Luis Alberto Arriaga, Carlos Villanueva y Pablo Arana.

Eso podría cambiar.

No que de buenas a primeras Jorge Aguilar le diga que sí a Giorgana, que ponga a quien guste, sino que podrían estar dadas las condiciones para definir ya al sustituto de Alberto Pérez Peña Camacho, quien se desempeñó en el cargo en el último año de la anterior legislatura.

Aun en el nuevo contexto de cooperación política, el PRI no tendrá muchas oportunidades de elegir al director.

Los panistas quieren un responsable de comunicación social de largo plazo, uno que vaya más allá del periodo de mando que le tocará al tricolor en la Junta de Gobierno y Coordinación Política.

Eso desvanece las primeras pretensiones priistas.

Habrá que ver, entonces, a quién elige el PAN.

[email protected]

Twitter: @jorgerdzc