Facundo promueve a Puebla como estancia de lujo para capos
Menuda sorpresa nos llevamos ayer los poblanos al escuchar a nuestro flamante secretario de Seguridad Pública, Facundo Rosas, que habló y soltó una frase que difícilmente se borrará del imaginario colectivo. El crimen organizado no viene a operar, pues vienen —a Puebla— a protegerse, fueron las palabras de nuestro personaje.
Su declaración resulta más que absurda; es increíble cómo el principal celador del orden en el estado dé semejante comentario a la prensa.
La promoción, si así le podemos llamar, de Facundo Rosas a Puebla es ridícula; decir que los niveles de inseguridad se encuentran a la baja y, por ende, esto resulta atractivo para los capos del narcotráfico, es totalmente irónico.
Ahora resulta que el narco busca espacios seguros y recreativos, como Puebla, para olvidarse un rato de los problemas que les aquejan.
En la lógica de Facundo Rosas, el estado se convirtió en un auténtico paraíso para los integrantes del crimen organizado.
Sería bueno que le recordemos al secretario de Seguridad Pública cuáles son sus obligaciones; una de ellas, comprometerse con los poblanos a modificar la malograda estrategia de seguridad y cerrarle el paso a los integrantes del crimen organizado.
En el colmo del cinismo, el titular de la Seguridad Pública, con sus declaraciones, pretende desviar la atención de la realidad que se vive en el estado en materia de seguridad.
Además, no olvidemos que en el sexenio de Felipe Calderón, Facundo Rosas fue el brazo derecho del exsecretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna. La dupla fracasó en recapturar al otrora capo más buscado del mundo, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Es más, García Luna y Facundo Rosas no lograron inquietar, mucho menos molestar, al capo sinaloense. Y existe un mar de dudas sobre su quehacer cuando estuvieron al frente de la llamada guerra contra el narcotráfico.
Da la impresión que es víctima del nerviosismo en virtud de que fue la mano derecha del hombre a quien “El Chapo” Guzmán burló durante todo el sexenio pasado. Recordemos que hay voces que señalan que durante las administraciones panistas no se actuó en contra del capo sinaloense.
Facundo habló y promovió a Puebla como una auténtica estancia de lujo para los capos del crimen organizado.
