Cerrarán centro de convivencia de adultos mayores Marillac en 2014

Carolina Vega/ El Sol de Puebla
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Los adultos mayores del Centro de Convivencia Santa Luisa de Marillac elaboraron otro año más el tradicional altar de muertos, esta vez decorado con originales Catrinas. Sin embargo, esta festividad puede ser una de las últimas que celebren, ya que al término de 2014 deberán abandonar la casa de día por cesión de contrato.

Desde hace cinco años los adultos mayores que asisten cada día a la institución Santa Luisa de Marillac, administrada por la Asociación Civil Voluntarias Vicentinas de Puebla, celebran el Día de Muertos decorando la pequeña casa y sede del centro situada en la colonia Santa Cruz Buena Vista.

Este año, explicó la presidenta de la asociación, Tula Fierro, los alrededor de 25 ancianos que asisten cada día de 09:00 a 15:00 horas al lugar -el número varía dependiendo del ánimo de los adultos mayores y la compatibilidad de horarios de sus familias- eligieron la tradicional Catrina para decorar el altar dedicado a sus compañeros fallecidos y a los familiares que ya no están.

Las Catrinas se realizaron con plastilina, cartón y materiales reciclados como botellas de plástico. Cada adulto mayor eligió personalizarla a su gusto según su inventiva y ganas. Esperanza Álvarez, de 83 años, relató divertida que eligió vestir a su Catrina con el traje típico de Veracruz haciendo honor a su tierra natal y al sobrenombre de "Jarocha" que recibe de sus compañeros.

La dificultad de elaboración de estos elementos decorativos varió según las circunstancias del adulto mayor, ya que muchos de ellos sufren Parkinson, Alzheimer u otras enfermedades que les imposibilitan manejarse con los mismos reflejos que antes. Sin embargo, constató Fierro, todos colaboraron con "muchísima ilusión" mejorando habilidades como la destreza o precisión visual.

POCOS MESES HASTA TENER QUE ABANDONAR LA CASA

La alegría con la que los asistentes al Centro de Convivencia Santa Luisa de Marillac prepararon el Día de Muertos contrasta con la tristeza y preocupación que las Voluntarias Vicentinas de la Asociación Civil de perfil católico viven sumidas desde hace meses.

La institución que sobrevive a base de donativos particulares y de una aportación voluntaria de 35 pesos diarios por adulto que se queda a comer en el centro, comenzó en Puebla en 2004 y abrió el centro unos meses después.

Gracias a un contrato de comodato por parte de unos particulares las voluntarias pudieron ocupar una pequeña casa de la colonia Santa Cruz Buena Vista. Sin embargo, dicha cesión expira al término de 2014, por lo que el 2013 puede ser el penúltimo año en que los adultos mayores a los que da cobijo la institución celebren el Día de Muertos.

Es por ello que Fierro realizó un llamamiento a particulares y empresas para que puedan ceder una casa o local en las inmediaciones de la colonia Santa Cruz Buena Vista, ya que los pocos ingresos de la asociación civil impiden pagar un alquiler. "Va a salir algo. Hay mucha gente buena en Puebla", expresó confiada la presidenta de la asociación mientras se apresuraba a ayudar a uno de los ancianos en la decoración de su Catrina.