Superan poblanas el reto de ser madres solteras
Para muchas poblanas, la maternidad es una experiencia que no se vive acompañada y encuentran que deben formar a una nueva persona y cubrir las necesidades de su hogar, sin la compañía del padre.
Algunas encuentran apoyo en sus progenitores; pero ello no merma que se esfuerzan cada día hasta el límite para alcanzar sus metas profesionales, personales y familiares. En este Día de las Madres, El Popular, diario imparcial de Puebla, las reconoce a través de sus propias historias
Lourdes Sevilla: ser mamá valiente
Madre, policía y estudiante de licenciatura, estas son las tres actividades que Lourdes Sevilla Condado, policía raso de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), realiza a diario. Entre ellas divide sus horas y se esfuerza al máximo para cumplir con sus obligaciones satisfactoriamente.
Lulú acepta que es muy duro, muy difícil. Estas tres tareas son muy demandantes; pero no claudica a ninguna de ellas, se esfuerza al máximo siempre, pese a que ello signifique dormir menos de cinco horas al día.
Sevilla Condado es madre de un niño de 9 años de edad y de una niña de 4 años. Es mamá soltera. Está consciente que sus pequeños abrevan de las enseñanzas que ella les dé, por eso acude a trabajar como policía donde cumple con sus turnos de 24 horas y al salir, acude a estudiar a la licenciatura en Seguridad Pública y Tránsito Municipal, carrera que se imparte en la Academia Ignacio Zaragoza.
Lulú considera que ser policía “es como ser un superhéroe y es lo que tienes que mostrarle a la ciudadanía. Estoy estudiando la licenciatura de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, en la academia de iniciativa Mérida en Los Encinos”.
“Es difícil combinar el servicio, el trabajo con la escuela, por los horarios; porque si se complica la vida de estudiante y en cuestión de familia, cuidar a mis hijos no es fácil. Hacer esos tres papeles implica mucho esfuerzo, muchos desvelos, mucho cansancio, pero también te da las ganas de seguir adelante porque le estas dando un buen ejemplo a tus hijos”.
A todo ello agregó que es difícil ser policía cuando se es mujer, porque aún hay un fuerte estigma contra las mujeres: “los mandos te quieren mangonear por ser mujer; incluso la ciudadanía te falta el respeto cuando eres mujer y portas el uniforme, pero eso ya va cambiando en la secretaría – SSPTM – se ha ido trabajando para revertir ese fenómeno”.
Al preguntarle sobre uno de los casos que más le hayan dejado satisfecha en los cinco años que lleva como policía, Lourdes indicó que ella y su compañero de trabajo le salvaron la vida a un hombre que se había quedado atrapado en un incendio en Bosques de San Sebastián.
La casa estaba ardiendo y no habían llegado los bomberos ni paramédicos, por lo que tuvieron que arriesgar el físico y la vida, y entrar al domicilio, en donde hallaron a un hombre de 25 años inconsciente y lo sacaron cargando. La mujer mencionó: definitivamente ayudar a la ciudadanía es lo que más valoro de mi trabajo.
Este día de las madres, Lulú hace un llamado a las mamás solteras a ser valientes y apreciar la oportunidad que tienen de ser madres y padres a la vez, de enseñar valores a sus hijos y trabajar fuerte: “Como madres solteras tenemos la fortuna de ser madre y padre, poder inculcar a nuestros hijos el respeto a una familia, que no usen a los niños de escudo entre las parejas”.
La mujer policía y estudiante de licenciatura, recordó que ante todo es madre y por ello envió un mensaje a sus dos pequeños hijos: “a ellos, simplemente les digo que los amo”.
Martha López: satisfecha por criar personas de bien
Con más de 50 años de trabajo ininterrumpido para sacar adelante a sus hijos y olvidar el dolor de los momentos más amargos, Martha López Castellanos celebrará el Día de las Madres, sabiendo que su labor fue exitosa por el simple hecho de criar a personas de bien, trabajadoras y responsables.
“Las cosas se van dando. Cuando piensas que no puedes lograrlo siempre hay alguien que te ayuda, siempre hay algo que te impulsa y siempre son los hijos el motivo para actuar, para avanzar y tratar de darles lo mejor”, refiere una madre que no cambiaría nada en sus hijos.
Cuando tenía 15 años, los papás de Martha le dieron la oportunidad de estudiar corte y confección como única opción de aprender un oficio, que por timidez, aceptó. A la par, mantuvo un noviazgo que duró años, incluso más que la vida en pareja.
“Nací en 1942, sólo fui a la primaria y cuando cumplí 15 años quería estudiar para Educación Física pero antes eran más difíciles los papás y mi mamá me dijo ‘estudias corte o nada’ y cuando inicié no me gustaba, pero estudié cinco años, un año para graduarme, uno de teoría y dos de servicio como maestra, hasta los 23 nos juntamos, pero hasta los 24 tuve a Hermila y al año y medio a José”, recordó López Castellanos.
La vida en unión libre duró apenas tres años y a los nueve meses del nacimiento de José, regresó con sus papás, porque su pareja se había casado con otra mujer y ahora tenía planes con su nueva pareja, entonces Martha echó mano del apoyo de sus padres y hermanos para sacar adelante a sus hijos.
“Trabajé lo normal para sostener a una familia, no puedo decir que lo hice solita. Cuando me iba a regresar, mis papás me dijeron ‘comida no te va a faltar, pero por lo demás tú tienes que luchar’ y así fue hasta que se murieron los dos, siempre tuve su apoyo”, afirmó.
Para Martita, como conocen a la abuelita de cabello cano que aún cose para entretenerse y no enfermar, lo principal para ser madre es querer a tus hijos y desearlos; pero eso no se enseña, lo aprende una misma de otros modelos, de otras madres que buscaron lo mejor para sus hijos.
“Uno trata de hacer lo mejor, con fallas y sin fallas y aunque se eduque uno para eso, en la vida real es diferente, gracias a mis papás, a su mamá (la de su pareja), a mi cuñado, aunque sea con jalones, sin jalones, nos fuimos ayudando”, señaló.
Su satisfacción más grande fue que su hija, Hermila, concluyó su licenciatura como Odontóloga y ahora sirve a las comunidades más pobres en Oaxaca. De su hijo José Luis, se arrepiente de no haberle insistido para que estudiara; sin embargo, también se siente satisfecha y llena de orgullo por haber hecho de él un hombre trabajador, que también hizo su familia y ejerció su oficio como mecánico desde un par de décadas.
“Él me decía ‘no te alcanza, voy a trabajar’, pero yo le decía, no me va a alcanzar si no estudias. Me enoje bastante cuando no quiso seguir en la escuela, pero a la siguiente semana se fue a trabajar”, afirmó.
Durante algún tiempo, guardó tristeza en su corazón, pero nada que pudiera menguar su espíritu de trabajo para avanzar, porque para Martita “uno tiene que pasar los momentos difíciles para aprender a valorar la oportunidad que la vida nos da para ser madres”.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el estado, el 68.7 por ciento de las mujeres mayores de 12 años han tenido al menos un hijo nacido vivo, resalta que 24.7 por ciento de las madres tiene dos hijos y el 23.8 por ciento tiene cinco o más. En la actualidad, la tasa de participación económica de las mujeres con hijos es de 45.1 por ciento.
Ivonne Sosa: el reto de ser madre profesionista
A siete de años de convertirse en madre y enfrentar los retos que implican ser madre soltera, Ivonne Sosa Barreto, profesionista en el sector de la construcción, señala que cada uno de sus esfuerzos tiene el objetivo de brindarle el mejor futuro a su pequeña hija.
En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, Sosa Barreto relató que de por sí es complicado el hecho de distribuir su tiempo entre el trabajo y su hija, en especial por ser madre soltera; no obstante, sabe que todas las pruebas le permitirán forjar un futuro para su niña de 7 años de edad.
“No ha sido sencillo, pues el hecho de encontrarse sola en esta situación te hace que tú salgas adelante; te hace que sepas afrontar las necesidades y las adversidades a las cuales uno se presenta, pues no queda de otra, sobre todo cuando uno es el sostén de la familia se busca salir adelante”, admitió.
Recordó que en estos momentos trabaja como encargada de seguridad social en el ramo de la construcción, lo que no le resulta sencillo mezclar sus ocupaciones laborales con su trabajo como madre, pues tiene una rutina absorbente en la oficina, pero con el apoyo de sus padres encuentra un respaldo.
Sosa Barreto narró que su rutina diaria inicia desde tempranas horas con sus preparativos rumbo al trabajo, acompañados por un momento en compañía de su hija, a quien después de que llega al colegio y ella a la oficina, dejan de verse hasta la noche, pero cada minuto la aprovecha, motivada por saber que los sacrificios son una inversión.
“Si nosotros no salimos adelante, si nosotros no nos preocupamos por las necesidades, hay que tomar dos caminos: o te dedicas exclusivamente a trabajar o te dedicas a tus hijos, pero qué pasa cuando las necesidades rebasan a la de los hijos, hay que decidir dejar de lado una u otra cosa”.
Comentó que el esfuerzo invertido en el futuro, tanto de su hija como profesional, también sirven como un ejemplo de disciplina para su pequeña, pues su principal meta es verla alcanzar sus metas, al mismo tiempo que le demuestra que mediante el esfuerzo y la dedicación es posible llegar a ese futuro.
Mediante su experiencia en la crianza, dijo que cada día siente miedo por incumplir con alguna de sus actividades diarias, pero conforme pasaron los años, se dio cuenta que esa sensación siempre existirá; no obstante, la solución radica en recordar las motivaciones que la llevaron hasta donde hoy se encuentra.
“El secreto está en enfrentarse a la vida, definitivamente, nosotros somos el motor que mueve al mundo, y debemos de enfrentarnos a la vida; por eso, he visto que en varias culturas, dedican un día para celebrar a la madre, puesto que es la que sustenta todo”, finalizó.
Tres de cada 10 madres sin pareja
De acuerdo con las Estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) arrojaron que casi 29 por ciento de todas las madres poblanas cuentan con al menos un hijo, pero sin la compañía de una pareja.
El estudio reveló que al menos el 7 por ciento se declararon como madres solteras, mientras que, en mayor medida, otro 21 por ciento de mujeres decidieron terminar su relación y seguir con la crianza de sus hijos por separado.
El Inegi registró que la presencia de hijos aceleró la unión de las parejas en matrimonio, puesto que 3 de cada 10 madres, de entre 15 a 54 años, se casaron antes de tener la mayoría de edad, mientras que el resto decidió casarse pasados los 18 años.
En cuanto a las madres que también laboran, al menos el 45 por ciento aceptaron trabajar en 2016 en el sector de las empresas o negocios, seguido por el sector informal, trabajo doméstico remunerado y el comercio.
