Sin delegaciones de Vialidad, carreteras en el desamparo

Enrique Núñez/Contracara/Intolerancia
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La semana pasada, Intolerancia Diario publicó a ocho columnas que las 35 delegaciones de Vialidad Estatal desaparecieron, dejando a toda la red carretera en total desamparo.

Ante este descubrimiento periodístico, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Facundo Rosas, le aseguró al reportero Jorge Castillo que las delegaciones no desaparecerían debido a que los elementos fueron concentrados en la capital para recibir a un curso de capacitación de tres meses, y que al término del mismo regresarían a sus posiciones.

Sin embargo, las declaraciones de Facundo Rosas se contraponen a las acciones implementadas por su directora de Vialidad, María Victoria Villalpando, quien la semana pasada ordenó a los 35 delegados la entrega de patrullas, radios, PDA, y todos los libros de infracciones y entradas y salidas de vehículos, además de haber ordenado vaciar las oficinas que albergaban las delegaciones.

Por órdenes superiores, a los agentes de Vialidad les quitaron todo. Y no los dejaron en calzones porque ellos se compran sus propios uniformes.

Además del desmantelamiento de las oficinas, las patrullas ya fueron puestas a disposición de la Policía Estatal, lo cual evidencia la desaparición de las delegaciones.

Por otra parte, el famoso curso de capacitación fue ampliado de tres a cuatro meses, sin que exista el contenido y plan de trabajo. La improvisación hace evidente que el curso fue un simple pretexto para cerrar las delegaciones, ya que, de lo contrario, se habría escalonado la capacitación para evitar dejar en el desamparo a los usuarios de las carreteras estatales.

Lo peor del caso, es que serán —cuando menos— cuatro meses en los que las carreteras de Puebla no tendrán agentes de Vialidad para atender cualquier incidente o accidente.

Y seguramente usted se preguntará: ¿en qué nos afecta que no haya un sólo agente de Vialidad estatal?

Pues resulta que los tamarindos estatales son los únicos facultados para atender cualquier conflicto vial en las carreteras estatales, lo cual implica que al no existir un sólo elemento no se puede atender a ningún accidentado.

Para fines prácticos, le diré que si usted sufre un percance en su automóvil, actualmente no hay una sola autoridad que lo auxilie. Si usted choca no hay un sólo perito que pueda determinar responsabilidades; si hay sangre, no existirá quien pueda detener al responsable, ni habrá quien lo pueda poner a disposición de la autoridad y si llegará a darse una muerte, se deberán esperar a que aparezca un agente del MP para que levante el cadáver, sin que se determinen responsables.

En una comparativa lógica, los agentes de Vialidad Estatal cumplen con las mismas funciones que en las carreteras federales realizan los agentes de la PFP (antes Policía de Caminos).

Imagínense la impunidad que existiría sin los federales en las autopistas. Pues es el mismo caso de las carreteras estatales en Puebla.

En conclusión, la imprudencia de los altos mandos morenovallistas, con la complicidad del secretario de Seguridad Pública, dejaron en el desamparo a todo aquel que tenga la ocurrencia de transitar por una carretera estatal.

Y lo peor del caso es que, cínicamente, el secretario Facundo Rosas se atrevió a asegurarle a Intolerancia que la versión publicada en primera plana era totalmente falsa.

Y ese es el hombre encargado de nuestra seguridad.

Por eso estamos como estamos.