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El presidente: evaluación a cuatro años

La aprobación que la sociedad hace del presidente Peña, según las encuestas publicadas, es la más baja que haya tenido un presidente desde 1995, esta desaprobación puede deberse a diferentes razones o a una combinación de éstas:

  1.  Las expectativas que la sociedad se formó del gobierno tienen un muy bajo grado de realización, tanto porque no ha cumplido sus promesas como porque la gente imaginó mayores realizaciones de los compromisos que se hicieron.
  2. Los mexicanos en lo particular viven un deterioro en su situación económica y de seguridad.
  3. Aunque no vivan un deterioro en su situación personal de economía o seguridad, sienten o perciben que sí se descompondrán las cosas en adelante.
  4. Existe un rechazo generalizado al estilo superficial y de ostentosa corrupción del equipo gobernante.
  5. La persona del Presidente tiene elementos reales o percibidos que generan rechazo en la población.

Evaluar la administración no puede basarse en la percepción de aprobación o rechazo, sino a partir de elementos objetivos en los diferentes rubros, pero independientemente de las razones de la baja aprobación, este rechazo sí es un elemento objetivo de juicio. El presidente Peña Nieto tiene un reducido capital político, sólo el 23% de la población lo aprueba, y este bajo capital logra intimidarlo y llevarlo a la inacción en la solución de los problemas nacionales. El mejor ejemplo es: el conflicto magisterial en donde es obvio que la administración está pasmada y no toma un curso definido para encontrar la solución.

El amplio rechazo al Presidente, creo que es resultado de una combinación de factores, pero mucho ha contribuido el estilo de los integrantes del equipo gobernante, quizá un solo ejemplo ilustre este estilo que no agrada a la población, es el caso de Alfredo Castillo, que ha pasado por tres cargos federales y en todos ha sido piedra de escándalo por su soberbia, prepotencia y falta de respeto a las normas; como Titular de PROFECO clausuró varios hoteles de prestigio, causando daño a los turistas, sólo porque en la mesa de registro no se exhibía en un pizarrón los precios de la lavandería del hotel. Como Comisionado de Seguridad en Michoacán, ganó el rechazo de las propias autoridades locales, de la sociedad y de las autoridades de procuración de justicia. Llegó al estado con un equipo de más de 100 personas a las que incorporó en su mayoría a puestos claves del gobierno, y sin ninguna autoridad formal, empezó a tomar todas las decisiones del estado, armó a grupos de autodefensa para que combatieran a las bandas de crimen organizado sin necesidad de sujetarse a los protocolos de las fuerzas policiales, rompió los acuerdos con ellos y a quienes protestaron les inició procesos penales. Como Titular de CONADE, confrontó a las Federaciones utilizando métodos autoritarios, y tuvo un cuestionable comportamiento en los Juegos Olimipicos de Río de Janeiro.

Si se revisa el caso del Titular de CONAGUA que utilizó el helicóptero como medio de transporte personal y familiar, y de varios funcionarios más, queda claro que el estilo del equipo de gobierno genera el rechazo social. Desde la pareja presidencial con el caso de la “Casa Blanca” así como de empresarios que le pagan su predial, o el Secretario de Hacienda con su casa en Malinalco; el estilo es de una clase gobernante que cree que la nación es su patrimonio y que están por encima de los demás.

Un elemento adicional es el desprecio a la palabra. Enrique Peña Nieto como candidato y como Presidente electo se comprometió a tener CERO déficit fiscal, y es quien más ha endeudado al país desde López Portillo. Prometió “bajar el precio de la luz para apoyar a todas las familias” y en los hechos ha aumentado al igual que el de la gasolina. Promovió “si el gobierno no te da las medicinas, que te las pague” y, por ahora, no conocemos avance alguno a este compromiso.

Es inútil revisar las promesas de campaña, algunas firmadas ante notario, fueron letra muerta: la pensión universal, el seguro de desempleo, resolver el problema de seguridad, bajar el precio de los combustibles, la Refineria de Tula, al igual que su primer compromiso de campaña, el tren Aguascalientes - Guadalajara, etc. Sólo para reforzar, recordar que poco antes de iniciar el cargo se comprometió a conformar una comisión ciudadana que supervisara la contratación de publicidad oficial de todos los niveles de gobierno – es la administración que más ha gastado en este rubro -- y una comisión anticorrupción que nunca propuso. Lo más grave es que como Presidente ha continuado sin dar valor a la palabra, después de Ayotzinapa anunció un decálogo de compromisos, de los cuales sólo ha cumplido tres a dos años de distancia.

El hecho objetivo y real es que no sólo es un Presidente con muy poco capital político, también es un Presidente que no tiene credibilidad. A tal grado que sus discursos no merecen ya ni el análisis de los editorialistas, su capacidad de convocar esfuerzos sociales está realmente muy reducida.

ECONOMIA

La economía del país y de las familias mexicanas a pesar de las presiones externas, ha mantenido un ligero crecimiento, generando entre la gente preocupada por el futuro. Quizá el elemento más perturbador es la volatilidad del dólar, y que el peso ha perdido más del 20% de valor frente al dólar. Aunque se culpa de ello al entorno externo, la realidad es que el problema fue ocasionado por el gobierno con su alto endeudamiento. Hoy la deuda pública rebasa el 50% del PIB; por cada peso o dólar que se debe, cada año hay que pagar intereses y en algunos casos abonar al capital. Estos recursos se tienen que estar atrayendo y captando continuamente del extranjero a través de varios instrumentos como CETES; cualquier señal negativa por pequeña que sea, hace que los prestamistas retiren parte de su dinero y cambien pesos por dólares, subiendo el precio del dólar. Sólo para ilustrar, este año hubo un incremento de tasas de interés de cerca de 1%, eso significa un pago ADICIONAL del 0.5% del PIB en intereses. El único camino para quitarle presión es una fuerte reducción del gasto público en más de $300,000 millones de pesos, pero el gobierno en este año y en el anterior ha anunciado recortes menores, que no ha cumplido.

Para las familias la afectación se refleja en una dismunición a su capacidad de compra, como con el impuesto al refresco que con la excusa de combatir la obesidad (no destina un peso a ello), ha sido la gallina de los huevos de oro para la recaudación.

SEGURIDAD

La campaña de Peña Nieto capitalizó el desprestigio a la guerra contra el crimen organizado del antorior gobierno, generando una mayor expectativa entre la gente, sin embargo la realidad es que en lugar de mejorar ha habido un fuerte deterioro; hoy el número de homicidios ya es mayor al de la anterior administración pero lo que es peor para las familias, es el impresionante crecimiento de los delitos del fuero común, que son los que más afectan: asaltos, robo a casa habitación, extorsión, etc. Antes la percepción de seguridad se daba por los homicidios entre bandas del crimen organizado, hoy varias ciudades y entidades que no tenían ni tienen ese problema, se han vuelto campo para la delincuencia común: San Luis Potosí, Morelos, Estado de México, entre otros.

La estrategia de este gobierno de tratar de desaparecer las policías municipales (con el eufemismo de Mando Único), ha debilitado la atención y la acción de los gobiernos en contra de los delitos del fuero común.

En esta administración nacieron las llamadas autodefensas, como una estrategia de gobierno para combatir al crimen con sus mismos métodos. La realidad es que se generaron nuevos delincuentes y la estrategia falló, al igual que la estrategia de endurecer las acciones de fuego sin respeto a derechos humanos como los casos de Tanhuato en Michoacán, donde murió un policía y cerca de 30 delincuentes; o Tlatlaya en 2014 en donde en una bodega fueron ejecutados varios delincuentes; o el caso más reciente, lo sicedido en Nochixtlán.

REFORMAS ESTRUCTURALES

No sería una evaluación completa sin señalar el mayor éxito político y de imagen externa que fue la concreción de las llamadas reformas estructurales, en términos generales han sido bien elaboradas la reforma financiera, la de telecomunicaciones, la de competencia económica, la educativa y la energética. Varias de ellas generarán beneficios en el mediano y largo plazos, pese a que el gobierno con su publicidad generó la percepción de beneficios inmediatos.

La reforma fiscal sí tuvo efectos inmediatos en la economía, frenó la inversión en varios sectores y, sin duda, redujo el crecimiento económico, ésta deberá ser revisada.

Sólo a partir de tener consciencia clara de la realidad y de la situación, es como se puede cambiar. Falta un tercio de la administración y a todos los mexicanos nos conviene tener un Presidente con un mayor indice de aprobación ciudadana, que asuma decisiones difíciles pero necesarias. Que regrese el optimismo y buen ánimo. El presidente Enrique Peña Nieta y su equipo fueron capaces de ganar la presidencia y lograr una alternancia, claro que tienen la capacidad para revertir la sitación en beneficio de todos los mexicanos y de ellos mismos, hago votos por que así sea.

[El autor es Senador de la República. Presidente de la Comisión de Comercio y Fomento Industrial de la LVIII Legislatura].

Opinion para Interiores: