Forense de Jalisco incineró más de 1,500 cuerpos sin identificar

Itxaro Arteta/Animal Político
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Itxaro Arteta/Animal Político

Ana Enamorado ya nunca sabrá si el cuerpo que le dijeron que era de su hijo, desaparecido en 2010, realmente lo es. El forense de Jalisco lo incineró sin haberle hecho pruebas de ADN y solo ofreció a Ana algunas fotografías en las que ella no está segura de reconocerlo, después de cinco años que tenían sin verse, cuando Óscar Antonio López Enamorado salió de su natal Honduras con apenas 17 años.

Además, las autoridades que han llevado el caso, tanto federales como estatales, le han pedido aceptar —incluso con intimidaciones— la versión de que el joven se suicidó colgándose de un puente peatonal, como le dijeron que encontraron ese cuerpo que nunca pudo ver, cuando todo indica que a su hijo lo había atrapado un grupo del crimen organizado.

El caso de Ana no es una excepción: de 2006 a 2015 el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses incineró entre 1,560 y 1,581 cuerpos sin identificar por saturación de sus instalaciones, de acuerdo con datos que obtuvo la organización Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad) mediante solicitudes de transparencia.

De muchos de esos cuerpos —sin que esté clara la cifra—, ya no habrá manera de confirmar quienes eran, porque quedaron reducidos a cenizas sin que el Instituto les haya practicado pruebas científicas para tener su ADN y otros datos en caso de que haya un familiar u otra información contra los cuales compararlos.

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https://www.animalpolitico.com/2019/01/forense-jalisco-incinero-cuerpos-sin-identificar/