Proceso
CIUDAD DE MÉXICO (apro).– Efectivos de la Policía Federal desactivaron ayer 18 tomas clandestinas de combustible en tres municipios del estado de Hidalgo, las cuales representaban un alto riesgo para la población.
De ellas, 11 fueron localizadas en Tlahuelilpan, el mismo municipio donde el pasado viernes 18 explotó parte de un ducto de Pemex, lo que causó la muerte de 109 personas y mantiene a otras 40 en el hospital, según el último corte de la Secretaría de Salud.
En Huichapan fueron desactivadas cuatro tomas clandestinas y en Tetepango tres más.
Por la mañana, durante su participación en la conferencia presidencial mañanera, el comisionado general de la Policía Federal, Arturo Jiménez Martínez, informó originalmente que habían sido inhabilitadas 14 tomas clandestinas, pero en el curso del día las autoridades federales aumentaron la cifra a 18.
