Peregrinos y guarniciones provocan caos en la autopista México-Puebla

La indefinición sobre quién tendrá derecho en la parte baja de la autopista México–Puebla en su tramo de 13 kilómetros, ha propiciado que el gobierno del estado continúe con las obras que reducen el número de carriles, a pesar del ordenamiento de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para quitar las guarniciones que colocaron.
El regidor del Partido del Trabajo en Cuautlancingo, Rafael Ramírez Hernández, recordó que la empresa armadora Volkswagen se encuentra instalada en ese municipio e indicó que el Viaducto Elevado, inaugurado hace casi dos meses, solo complicó la vida para quienes viven en la zona y difícilmente podrá haber una solución en el corto plazo.
Dijo que, de acuerdo a la información que se tiene, no se ha definido legalmente la entrega de la parte baja de la autopista. Sin embargo, al siguiente día de la inauguración del viaducto, el gobierno del estado comenzó a construir guarniciones, presuntamente para crear una ciclovía, misma que no tiene accesos y que al ser utilizada pondría en serio riesgo a los usuarios.
Señaló que este fin de semana se generó un caos en la autopista por las peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe, una vez que no hubo la seguridad que se requiere para proteger a los automovilistas
