Incremento en homicidios y secuestros pone en alerta a Santa Fe

Amílcar Salazar/El Financiero
A pesar de ser Santa Fe una zona exclusiva, en el poniente de la Ciudad de México, no está blindada de los delitos de alto impacto.
Tan sólo en 2016, cuatro secuestros se han perpetrado en la zona, mientras que los homicidios se han incrementado en al menos 22por ciento en los últimos tres años en Cuajimalpa y Álvaro Obregón, delegaciones en las que se ubica este barrio comercial y residencial.
De acuerdo con datos de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, la posibilidad de ser víctima de un delito, de cualquier tipo, tanto en Álvaro Obregón, cuya jefatura delegacional está a cargo de María Antonieta Hidalgo, como en Cuajimalpa, encabezada por Miguel Ángel Salazar, es de uno por cada mil habitantes.
Al presentar su informe de labores ante la Asamblea Legislativa, Hiram Almeida, secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, presumió que gracias a los diversos operativos y planes implementados por la dependencia a su cargo, la incidencia delictiva en la capital había disminuido 15.9 por ciento en el último año.
Sin embargo, esta lujosa zona se colocó bajo los reflectores tras el plagio de la española María Villar Galaz, quien fue privada de su libertad en un taxi al salir de su oficina en la División de Servicios de Consultoría de Negocios de IBM México, y quien, coincidentemente, resultó ser sobrina del presidente de la Real Federación Española de Futbol, Ángel María Villar.
