De pretendidas reconciliaciones y una delegada ¿en campaña?
"Intercampañas" es el nombre que adoptaron los consejeros integrantes del Instituto Electoral del Estado para llamar al periodo de veda proselitista que se comprende entre el viernes 4 de marzo y el sábado 2 de abril.
Durante este tiempo, los candidatos a gobernador de los diferentes partidos políticos tienen prohibido hacer llamados al voto, encabezar mítines, distribuir propaganda y realizar descalificaciones en contra de sus rivales.
En caso de violentar cualquiera de estas restricciones, y de ser descubiertos, sobre todo, los abanderados incurrirían en actos anticipados de campaña y tendrían que ser sancionados conforme a la ley.
No obstante, eso no significa que tengan que quedarse quietecitos y guardados en casa, o que sus operadores deban mantenerse al margen de otro tipo de labores políticas encaminadas al día de la elección.
El periodo de "intercampañas" puede servir, por ejemplo, para terminar de llegar a acuerdos con los grupos internos que hasta este momento no han decidido o no han querido sumarse a la causa del abanderado, ya sea por la falta de un buen ofrecimiento o por las desavenencias acumuladas en el pasado.
Justo una operación política de esta naturaleza es la que han definido como prioritaria al interior del PAN y el 'war room' de su candidato, José Antonio Gali Fayad.
