Cruzada contra el hambre, sometida a los gobernadores

Los resultados de la Cruzada Nacional contra el Hambre dependen de la buena voluntad y los intereses de cada gobierno estatal.
De estado a estado varía la forma en la que opera la estrategia pues los gobernadores no tienen “grandes incentivos para darle prioridad a las actividades de la Cruzada, por lo que su colaboración está en función de factores políticos, personales coyunturales”, concluye el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
La consecuencia es que la Cruzada tiene resultados desiguales con entidadesen las que logra coordinar los esfuerzos de la política social y otras en donde no se avanza en la reducción de la carencia alimentaria u otras carencias.
Esto por la decisión de los gobiernos locales de compartir información, colaborar operativamente y coordinarse con los programas del gobierno federal ligados a la estrategia.
“La eficacia de la estrategia podría estar en función de actores y decisiones ajenos a los mecanismos de la Cruzada” pues existen casos en los que no hay disposición de los gobiernos estatales para cooperar, lo que trae como consecuencia que “el gobierno local compita con la Cruzada: crea estructuras paralelas, programas similares y compite por beneficiarios”, informó el Coneval en el Balance de la Cruzada Nacional contra el Hambre 2013-2016 que publicó este viernes.
