Caen ventas para la cena navideña

Pierna de cerdo, bacalao, pollo o frutos secos ya no parecen formar parte del menú navideño de los poblanos. Hasta un 50 por ciento ha descendido la venta de esta mercancía de temporada debido, principalmente, a la crisis económica que viven las familias, coincidieron los comerciantes.
Aunque muchos poblanos se detenían ayer frente a El Pollito Feliz para observar los muslos y las pechugas, pocos se decidían a comprar en este negocio ubicado en la Central de Abasto. Horas antes de la tradicional cena de Nochebuena, Julio Lucero esperaba aún tras el mostrador a que se animaran las ventas. "Han bajado un 20 por ciento en comparación con el año anterior", estimó con cierto tono de queja. "Han cambiado las costumbres".
Las costumbres y la economía. Y es que, recordó Lucero, mientras que años atrás los días previos a Navidad servían a las familias poblanas para acudir a los mercados, en la actualidad son las grandes superficies comerciales las que consiguen atraer a la multitud con jugosas ofertas. "La gente ahora se previene más, cambia el menú", indicó.
Los camarones fueron, añadió el pescadero Antonio Ruiz, uno de los productos más borrados de la lista de la compra de los poblanos. Mientras que el año pasado el kilogramo de este marisco se vendía en alrededor de 80 pesos, los vaivenes del mercado lo encarecieron hasta los 120 pesos.
"Quién sabe por qué", se deslindó Ruiz, estimando en un 45 por ciento el descenso de las compras navideñas entre 2014 y 2015. "Baja la economía de las familias y baja todo". El robalo y el mero, a 95 y 45 pesos cada mil gramos respectivamente, se han convertido en los sustitutos más habituales de estos crustáceos.
También en un porcentaje similar, un 40 por ciento, notó Jordi Méndez Hernández, carnicero en el mercado Hidalgo, el descenso de la demanda de pierna de cerdo, uno de los platillos más característicos de los banquetes decembrinos. "Las ventas no van como esperábamos, la gente ya no compra", señaló. "La pierna ya no se vende, la economía está muy baja, pero ¿qué podemos hacer? ¿Qué nos queda?", añadió Ricardo Flores, desde un negocio similar.
El bacalao y los chipotles navideños tendrán menos presencia en la cena de hoy que en años atrás. "Cada año ha ido bajando, se va perdiendo la tradición", explicó Diego Flores, tras observar cómo se redujeron "aproximadamente un 30 por ciento" las ventas de ambos productos. "Los centros comerciales ganan más, aquí casi no vienen -los poblanos-".
Ni siquiera el bajo precio de los dátiles, 60 pesos cada 250 gramos, consiguieron atraer las miradas de los poblanos que apuraban ayer las últimas compras navideñas. "Prefieren las pasas, el surtido casi nadie lo compra", lamentó Laura García, mientras intentaba convencer a una familia de comprar una bolsa de fruta deshidratada. Las ventas de estos productos, añadió, descendieron en un solo año "un 50 por ciento".
