Sin regulación, las ventas de celulares usados en el Centro

Una maleta con más de 30 modelos diferentes de celulares están a la venta en la vía pública en el Centro Histórico, no en un establecimiento formal o alguna compañía de telefonía móvil, sino a cargo de vendedores ambulantes quienes ofrecen productos de segunda mano, a muy bajos precios y si regulación de la autoridad.

A nivel federal hace 39 meses -el 19 de julio de 2012- la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) firmó un convenio de colaboración con operadores de telefonía móvil y la Procuraduría General de la República (PGR) con la intención de impedir que un teléfono celular reportado como robado pudiera ser usado por otro usuario.

El 17 de abril de ese mismo año se publicó en el Diario Oficial de la Federación la modificación a la Ley Federal de Telecomunicaciones que obliga a los concesionarios de telecomunicaciones a desactivar permanentemente los teléfonos celulares reportados como robados o extraviados.

Como resultado de esta reforma el usuario debe notificar el robo de su teléfono móvil a la empresa que le presta el servicio dándole el Código Internacional de Identidad del Equipo Móvil (IMEI por sus siglas en inglés) que se trata de una clave de 15 o 20 dígitos, el cual puede ser obtenido por el usuario marcando desde su aparato el código *#06#.

De esta forma la compañía telefónica tiene la obligación y posibilidad de bloquear o desactivar el aparato móvil impidiendo que con el uso de otro chip o cambiándose de empresa el aparato sea utilizado por algún otro usuario.

Tres años después de la modificación, la medida parece no funcionar pues en pleno Centro Histórico de la capital poblana sobre la 8 Poniente entre 11 y 7 Norte, principalmente, es posible encontrar al menos una veintena de vendedores de celulares de segunda mano con precios que van desde los 500 a los 3 mil pesos según las condiciones y características de cada uno de los equipos o las negociaciones de los propios compradores.

Se encuentran con sistema operativo IOS y Android de diferentes marcas y compañías celulares, las más comunes: Telcel, Movistar, Iusacel, Unefon y Nextel. Caminando por esta calle es fácil solicitar informes por cualquier equipo y los vendedores tienen la capacidad de recitar las características de los equipos cuestionando las necesidades y gustos de los compradores.

Los equipos más austeros se ofrecen en 500 pesos o menos si el cliente "se anima". Los comerciantes proponen un precio: 3 mil 500 pesos por un Huawei P7 con la posibilidad de negociar y bajar el costo hasta mil pesos con pago inmediato, mismo producto que en una tienda establecida cuesta más de 5 mil 500 pesos.

Lo mismo pasa con Motorola, Iphone, Sony, Samsung, LG, BlackBerry, Alcatel, Nokia con los sistemas operativos correspondientes y los accesorios de regla. De esta forma es como se pueden encontrar diferentes modelos y los vendedores exponen la amplia variedad de productos asegurando que a pesar de ser de segunda mano se encuentran en perfectas condiciones, pero algunos se exponen a ofrecer al cliente garantía de hasta un mes con el cambio del equipo si hay algún desperfecto.

Algunos de los vendedores colocan un plástico protector a los equipos con la intención de que no se rayen con el uso o el polvo y cuando se lo muestran al usuario le retiran la plantilla para exponer todas sus características.

A la pregunta obligada ¿y no está bloqueado?, los compradores responden tajantemente que no, encienden el equipo y le proponen al cliente colocarle un chip y hacer una llamada a algún otro celular para garantizar que el teléfono está en perfectas condiciones de uso para cualquier compañía de telefonía móvil.

El cliente tiene la posibilidad de preguntar al oferente por cada uno de los celulares y sus características y el vendedor le dedica el tiempo necesario con la finalidad de tener buenos resultados ese día, incluso con la posibilidad de negociación pues el usuario puede regatear a fin de que el precio se acople a su cartera.