Si a partir de este día y durante tres semanas usted experimenta somnolencia, dificultades para dormir, bajas defensas, ansiedad o agresividad que se ven reflejados en la productividad laboral o escolar, se debe al cambio de horario de invierno que entró en vigor esta madrugada, y aunque se trata de sensaciones normales, en caso de prolongarse es necesario acudir con un psicólogo para aprender a controlarlas, expresó Eduardo López Villalobos, coordinador de la Clínica de Urgencias de la UPAEP.
En entrevista comentó que a pesar de que este es el horario común, hasta el 30 por ciento de las personas tiene problemas para ajustarse a este tipo de cambios, provocados por alteraciones por una sustancia del cuerpo llamada melatonina que es una proteína que sirve para regular el sueño.
Por lo anterior especificó que el primer trastorno que se registra por el cambio de horario es del sueño, ya que es más difícil para la persona conciliarlo por la noche o tiene dificultad al levantarse lo que provoca somnolencia durante el resto del día.
"Aquí es donde empiezan las alteraciones porque la gente estamos acostumbrada a dormir a determinada hora y ya desde ahí empiezan los problemas porque se va a reflejar en la producción de toda la gente, desde el trabajo, dentro de las escuelas, el rendimiento escolar disminuye por este tipo de alteraciones", dijo.
Añadió que la falta de concentración por estas causas, también puede provocar accidentes laborales y alteraciones de tipo inmunológico, de tal forma que el cuerpo es más propenso a enfermarse en este periodo, además de que pueden desarrollar sentimientos como agresividad, intranquilidad y ansiedad.
Por lo anterior el especialista recomendó a la población que espere como máximo tres semanas para que desaparezcan todos los síntomas y si al concluir este periodo las personas siguen experimentándolos, es necesario que busquen el apoyo de un psicólogo que les ayude a controlarse, pues aseguró que el proceso de adaptabilidad no depende del uso de medicamentos.
"Hay mucha gente que somos muy ansiosos, entonces el cambio de horario y la falta de sueño las vuelve más ansiosas y más desesperadas; entonces, se refleja hasta en las calles. La gente anda corriendo, anda desesperada, anda angustiada y eso se refleja en la relación interpersonal", puntualizó.
