Burlan comerciantes operativos anti cohetes en mercados

Carolina Vega

Los operativos implementados en los mercados poblanos contra la venta ilícita de pirotecnia parecen no haber surtido efecto. A pocos días de las fiestas patrias, cohetes y bengalas pueden comprarse con la misma facilidad que frutas, verduras o antojitos.  

Tres niños de poco más de 10 años compraban ayer decenas de fuegos artificiales exhibidos en un improvisado puesto en el exterior del mercado Morelos. Mientras observaban de cerca una "bazuca", un cohete ofrecido por 150 pesos, los gritos de otros comerciantes intentaban atraer su mirada.

"Tenemos cañones, jóvenes. Cañones, luciérnagas, truenos", vociferaba un vendedor a unos pocos pasos, al tiempo que sostenía con las manos llenas de hollín varios objetos de diferentes colores y tamaños. 

Esta variada oferta de pirotecnia, presumida a plena luz del día, es en realidad perseguida por las autoridades municipales y estatales. Desde el pasado martes, efectivos de Protección Civil municipal recorren mercados y misceláneas con el fin de combatir su comercialización. 

Gustavo Ariza Salvatori, director de la Unidad Operativa Municipal de Protección Civil, aseguró, tal y como publicó El Sol de Puebla en su edición del pasado 9 de septiembre, que los líderes de los locatarios fueron advertidos para evitar la venta de artículos pirotécnicos.

Ajenos a este aviso, los minoristas continuaron ofreciendo artificios más o menos caseros, con la promesa de que las grandes luces o los ruidos espectaculares serían ideales para celebrar el 205 aniversario del Grito de Independencia. 

"¿Va a comprar algo más que chispitas?", inquirió un joven en el mercado Morelos, sobre el bulevar Xonaca, acerca de los pequeños explosivos que destellan al tocar el suelo. Instantes después, enumeró las bondades de las "palomas", un artículo caracterizado por su forma triangular. "El paquete de 200 -unidades- a 60 pesos o un peso por paloma", insistió.


PRESUMEN PELIGRO DE ARTEFACTOS

Desde 10 pesos la bolsa de "chispitas" hasta 100 pesos una "bazuca", los precios de los artículos pirotécnicos ofertados en el mercado Zapata, situado en la colonia Bugambilias , varían casi tanto como su color y tamaño. 

Varios puestos, ubicados en un lateral exterior del mercado, brindaban ayer idénticos productos. "Lanzamisiles" por 30 pesos, "bazucas" por 100 pesos, "truenos" por 30 pesos, "cañones" por 80 y "abejorros" también por 30 pesos, eran algunos de los objetos elaborados con pólvora que se vendían sin disimulo. 

La peligrosidad se ha convertido en un atractivo más de estos artilugios y es presumida por muchos locatarios para intentar atraer a los clientes. "Ha habido muchos accidentes pero porque quieren prenderlo y que explote en el aire. Lo único que tienes que hacer es prenderlo y aventarlo", manifestó con una sonrisa un vendedor sobre un "trueno" ofrecido por 30 pesos. "Hay varios chavos que les han tronado -los explosivos- y han perdido los dedos".

Precisamente, el Gobierno estatal busca prevenir estos accidentes a través de, entre otras medidas, el envío de oficios a los ayuntamientos de los 217 municipios. En ellos, el Ejecutivo poblano pidió a las autoridades municipales dialogar con los administradores de los mercados de sus respectivas demarcaciones para atenuar la venta de pirotecnia. 

La única medida de seguridad implementada en el mercado de San José Xilotzingo, cercano a la unidad habitacional del mismo nombre, es intentar disuadir a los más pequeños de comprar objetos peligrosos. "No es para niños", negaba una comerciante arrebatando de las manos a un casi adolescente la denominada "cara del diablo". 

El explosivo con forma de máscara terrorífica se vendía ayer a 100 pesos, mucho más caro que las "ollitas" (tres por 10 pesos) o las "chispitas" (también tres por 10 pesos). "Sólo dan luz", declaraban dos niñas encargadas de otro comercio de pirotecnia en el exterior del recinto. "Si quieren cohetes, más adelante", añadió una de ellas, mientras señalaba el camino hacia un nuevo negocio repleto de artefactos de todos los tamaños.



MIEDO A DECOMISOS

La venta y el almacenaje de pólvora, recordó a El Sol de Puebla en su edición del pasado viernes el director general de Protección Civil estatal, Jesús Morales Rodríguez, es un delito federal cuando la cantidad incautada excede los seis kilogramos. Si el volumen es menor, el procedimiento indica que debe decomisarse la mercancía y ponerla a disposición del Ministerio Público local.

Hasta el pasado martes, Protección Civil municipal había embargado ya 250 kilogramos de pólvora en misceláneas y mercados de la capital del estado. El pasado año, según un corte hecho público por Protección Civil estatal el 14 de septiembre de 2014, fueron 100 kilogramos los incautados.

El miedo a que la mercancía sea confiscada sí ha disuadido a muchos comerciantes del mercado de La Acocota, en el barrio de La Luz, de vender cohetes y bombas. Sólo dos puestos en el interior del recinto comercial ofrecían ayer pequeños productos pirotécnicos como "chispitas". 

Banderas, tambores y otros bienes decorados con los colores patrios -rojo, verde y blanco-, acapararon prácticamente toda la oferta existente con motivo del 16 de septiembre. "Hay muchos operativos, ya no es como otros años", repuso una de las vendedoras al ser preguntada por esta ausencia de explosivos en comparación con la exhibida en otros mercados.